Archivo para la categoría "Bélgica"

De vuelta a casa   4 comments

¡Volvemos a Málaga! Tras más de cuatro años y medio en Holanda y Bélgica (desde octubre de 2008 a julio de 2013) llega el momento de volver a los orígenes: a Málaga.

Muchas cosas han pasado en los últimos meses, casi todas marcadas por el crecimiento de nuestra pequeña Inés, que hoy cumple un año. Poco a poco hemos decidido volver a casa para seguir allí nuestro camino y todo ha ido más rápido de lo que esperábamos, así que a finales de julio de 2013 dejaremos Bélgica para asentarnos de nuevo en nuestra tierra.

Tras casi 5 años uno piensa en todo lo que hemos hecho aquí, en el momento en que llegamos allá en 2008, cuando todo eran miedos y dudas. Hoy nos volvemos con mucha experiencia adquirida, siento personas bastante diferentes aunque aún con nuestros valores intactos. Ha sido un camino difícil, Holanda nos presentó muchos obstáculos al principio y tras un tiempo cómodos allí decidimos que no era para nosotros. Bélgica nos acogió después con los brazos abiertos, con nuevas oportunidades, nuevos amigos y mucha más variedad. En este país hemos pasado casi tres años en los que hemos tenido que superar etapas pero sobre todo donde hemos disfrutado mucho nuestra estancia.

En julio de 2012 nació nuestra Inés para cambiarlo todo y llenar nuestra vida de algo desconocido y nuevo. Ha sido nuestro mayor reto y probablemente el que más nos ha hecho aprender.

Ahora, por ella y por otras muchas razones es el momento de volver. No porque no estemos bien en Bélgica, sino más bien porque nos apetece estar en España, en Málaga donde nos esperan ya familia y amigos.

Probablemente volver allí cambie mucho nuestra vida. Muchas cosas serán fáciles y otras de repente se convertirán en difíciles… todo no se puede tener en la vida, aunque si hay algo de lo que me siento orgulloso es que lo elegimos nosotros.

Comienza una nueva etapa, pasamos la página de Bélgica en apenas unas semanas y empezaremos a escribir una nueva. Veremos que os puedo contar en ella.

Anuncios

Publicado julio 17, 2013 por D.Ferrer en Bélgica, Málaga

Un nuevo invierno en Bélgica   Leave a comment

Parece mentira, pero lo que no quisimos aguantar dos años en Oxford lo estamos aguantando con creces en Amberes… Estamos inmersos en un nuevo invierno, el quinto ya desde que llegáramos en 2009 a Holanda. Desde entonces, dos en Holanda y otros tres en Bélgica y la convicción de que somos personas de calor y buen tiempo. Estos inviernos fríos y oscuros pasan factura, no hay duda, nos volvemos un poco más tristes, más apagados y somnolientos. Es duro soportar este frío desde noviembre hasta marzo, son meses interminables de días cortos en los que parece que solo trabajas y duermes, no da tiempo para más, o al menos no parece haber tiempo para más.

Y una vez más, siempre por la misma época, nos planteamos si pasar otro invierno en Bélgica, en Amberes. ¿Será este nuestro último invierno aquí? Es algo que tenemos que decidir, poco a poco, pero no en un momento difícil como el invierno, sino cuando la oscuridad y la nieve no lo llene todo, sería injusto tomar una decisión tan importante en el momento más complicado del año, cuando todo parece costar un mundo y solo se piensan en los 22 graditos de media de Málaga durante toda la estación. Pero no se puede valorar solo eso.

Pasan los meses y cada vez estamos más asentados en Bélgica. Desde el nacimiento de Inés, que ya tiene casi 7 meses, hemos entrado en un día a día rutinario. Un rodillo pasa-semanas que hace que el tiempo vuele mientras vemos crecer a nuestra pequeña. Al mismo tiempo hemos “vuelto” al trabajo después de un tiempo centrados en la pequeña. La vuelta no está siendo sencilla aunque los proyectos y perspectivas son excelentes. Por mi parte estoy teniendo la oportunidad de crecer dentro de una empresa sin la necesidad de demostrarlo todo con títulos, como ocurre a menudo en España, sino con mi trabajo y mis aptitudes. Se me valora por lo que hago y por cómo lo hago, y no por un diploma que, cada día más, pienso que no demuestra casi nada.

Estamos trazando nuestro camino en Bélgica, no solo con nuestros trabajos, sino también con el nacimiento de nuestra hija, con las amistades que tenemos aquí. Disfrutamos de las oportunidades que se nos ofrecen y las aprovechamos al máximo, aunque por otro lado también sentimos la soledad del extranjero en un mundo al que no pertenece completamente. No podemos decir que no estemos integrados, pero siguen habiendo barreras culturales e idiomáticas que siguen siendo difíciles de derribar por diversas circunstancias: por nuestra propia resistencia a derribarlas y abandonar nuestra cultura española y también por la resistencia a incluir a unos españoles en su cultura por parte de los belgas.

Publicado febrero 12, 2013 por D.Ferrer en Amberes, Bélgica

Vivir en Bélgica (tercera parte)   3 comments

Como español, es relativamente sencillo sentirse a gusto en Bélgica. En general, la gente es agradable y se presta a ayudarte cuando lo necesitas, además son una sociedad a la que le gusta disfrutar de la calle cuando hace buen tiempo, salen a cenar, a visitar a los amigos y sobre todo tienen muchas fiestas o acontecimientos que son una excusa para reunirse y, generalmente, beber cerveza. Es un país donde un extranjero no se siente al margen, ya que la población es muy multicultural y resulta fácil encontrar españoles, italianos y portugueses, además de otras muchas culturas, sobre todo de los países de Oriente Medio.

Para una persona recién llegada de España y en busca de un lugar en la sociedad belga, normalmente hay dos posibilidades para adaptarse. Una de ellas, la que considero más cómoda, es acudir a lugares de reunión de españoles, como restaurantes, centros culturales o incluso tiendas de productos españoles, donde se puede conocer gente, hacer cierta amistad y sentirse un poco más como en casa, siendo parte de una minoría aunque no totalmente integrado en el país.

Por otro lado, existe la posibilidad más difícil, que no es otra que intentar evitar los lugares de reunión de españoles y optar por los lugares de la gente autóctona, hacer esfuerzos a la hora de conocer belgas, intentar coincidir con personas con las mismas aficiones aunque sean belgas, etc. Esta opción es difícil al principio, ya que la barrera del idioma es importante, aunque más aún es la barrera cultural, las costumbres y formas, como horarios, comidas, temas comunes, etc. También ésta es la forma en la que podremos sentirnos integrados en el país después de un tiempo.

En mi opinión es más interesante orientarse por aficiones comunes a la hora de buscar amigos, algo nada fácil en este país, aunque sin duda el idioma y el origen son un punto muy importante para tener relaciones duraderas.

El idioma

El belga medio puede hablar fácilmente tres idiomas: flamenco, francés e inglés, sobre todo la gente con estudios. Casi todos son capaces al menos de entender los tres idiomas, aunque no sean capaces de hablar inglés de forma fluida. Los idiomas oficiales son dos: el flamenco y el francés. Cada idioma se habla en una zona del país, siendo más común que un flamenco hable también francés que un francófono hable también flamenco, o al menos esa es mi sensación.

El idioma es algo muy importante a la hora de buscar trabajo y sin hablar los dos oficiales es complicado encontrar un puesto de cara al público. Lo cierto es que Bélgica, al ser un país muy multicultural, la sede del Parlamento Europeo y centro de transportes para toda Europa, es un país muy interesante para multinacionales, donde generalmente el inglés es el idioma principal.

Para alguien que sepa algo de francés y no esté interesado en el flamenco u holandés, es recomendable buscar trabajo en la zona de Bruselas, la capital, donde el idioma usado es normalmente francés, además de inglés. Para la zona flamenca: Amberes, Brujas, Gante… es muy importante el flamenco, aunque existen muchas empresas internacionales relacionadas con la logística que buscan hablantes autóctonos de español u otros idiomas extranjeros.

Por supuesto solo hablando español es complicado adaptarse a esta sociedad. Creo que al menos inglés es esencial para entenderse. En los ayuntamientos y otros lugares relacionados con la administración, esenciales para el papeleo de inscripción, es esencial ir con alguien que hable la lengua local, ya que en muchos lugares se niegan a utilizar el inglés, aunque los trabajadores lo hablen. Esto crea a veces malentendidos y quebraderos de cabeza, ya que casi ningún papel proveniente del ayuntamiento, del banco o del seguro (obligatorio hacérselo nada más llegar, nada de Seguridad Social) va a estar en otro idioma que no sea flamenco o francés, dependiendo de la zona.

Mi consejo, si se planea venir a Bélgica para vivir, empezar a estudiar holandés/flamenco (es lo mismo), o francés, para al menos poder mantener pequeños intercambios y manejarse a la hora de pedir información, comprar y comer fuera. Es siempre recomendable saludar en el idioma local, y luego preguntar si se habla inglés en lugar de preguntar directamente en inglés, esto lo encuentran maleducado y puede que encontremos rechazo por ello. En cambio, si mostramos interés en su lengua e intentamos hablarla, es más probable que sientan empatía y nos ayuden.

Publicado julio 13, 2012 por D.Ferrer en Bélgica

Etiquetado con , , , , , , , ,

Vivir en Bélgica – Segunda parte   Leave a comment

La vivienda

Buscar un sitio donde dormir es otra de nuestras mayores preocupaciones. A alguno se nos pasa la cabeza que algo va a salir mal y nos vamos a tener que quedar debajo de un puente o en un hotel de lujo que va a quemar nuestras reservas de dinero en una noche… noooo, normalmente esto no ocurre, buscar una habitación no debe ser tarea complicada si sabemos movernos por internet. La mejor forma, en mi opinión, es tener a alguien conocido que nos pueda ayudar al menos los primeros días. Una vez en el lugar, es fácil encontrar una habitación que nos valga durante unas semanas en un piso compartido, y esto se puede alquilar de un día para otro sin muchos requisitos previos.

Es prácticamente imposible alquilar un apartamento o casa a distancia, ya que normalmente las agencias o los dueños exigen contrato de trabajo, compromiso, fianza, tener una entrevista en persona en incluso estar inscrito como ciudadano en el ayuntamiento. Algunos incluso requieren una cuenta bancaria, paso que puede traernos más de un quebradero de cabeza, pero de eso hablo más tarde. El primer paso es tener una dirección local, tras esto un teléfono local que es lo más fácil del mundo comprando un teléfono sencillo con SIM, todo esto ponerlo en nuestro currículum bien clarito y renviarlo a los lugares donde antes habíamos probado por si no nos han contactado por carecer de dirección o teléfono. Si necesitamos encontrar una habitación donde pasar algunas semanas mientras buscamos empleo, empezar por internet, donde suelen haber páginas locales con anuncios de estudiantes, de familias que quieren alquilar una pequeña habitación y cosas así. También los tablones en lugares como supermercados, oficinas de empleo y similares son sitios útiles donde buscar y suele haberlos en todas las ciudades.

Alquilar una vivienda en Holanda o Bélgica, ahora hablando de mi experiencia, tiene cierta dificultad cuando eres un recién llegado. A veces, si tenemos mucha suerte, puede que nuestro empleador nos eche una mano e incluso haga algún trámite por nosotros, con lo cual el dueño del apartamento estará más seguro a la hora de alquilarnos un piso. Lo cierto es que sin contrato de larga duración y sin cuenta bancaria es prácticamente imposible alquilar algo en condiciones, y digo en condiciones porque cuchitriles a bajo precio hay en todas partes, y siempre podemos encontrar algún sitio donde nos pidan más de lo que en realidad cuesta y nos acepten de cualquier forma.

Pero si de verdad queremos entrar en el mercado de alquiler con igualdad de posibilidades con respecto a cualquier persona local, necesitamos estar dentro de su sistema, por ello es importante estar trabajando de verdad antes de encontrar un buen alquiler. Para ello, como decía antes, necesitaremos también una cuenta bancaria. En España este paso es relativamente fácil, pero en Bélgica, por ejemplo, sin estar inscrito en el ayuntamiento ningún banco va a querer abrirte la cuenta; y para estar inscrito necesitas una dirección definitiva, por lo tanto unas cosas condicionan a otras. Existe la posibilidad de abrir una cuenta temporal de bajo coste en las oficinas de correos, que no tiene tantos requisitos, pero la verdad es que esta modalidad yo no la he intentado, así que no puedo deciros. En mi caso mi empleador abrió una cuenta a su nombre donde se ingresaba mi sueldo durante los primeros meses, y una vez tuve un apartamento y estuve inscrito, pude abrir mi propia cuenta, pero imaginaros la cantidad de riesgos que tiene que tu sueldo se ingrese en una cuenta de otra persona a la que apenas conoces… es algo extraño, pero fue una solución temporal que me funcionó muy bien.

Los precios de alquiler en Bélgica no son especialmente caros comparados con otros países europeos. Por supuesto es aconsejable comparar sueldos-alquileres antes de aceptar ningún contrato a distancia. Puede que el contrato nos parezca mucho cuando te dicen que vas a cobrar 2.500 euros brutos, pero después de impuestos tal vez ese sueldo se queda en 1500 y el alquiler cuesta 900… con lo cual en realidad no ganas tanto. Los alquileres varían mucho dependiendo de la zona en la que vivas, siendo el centro de las ciudades lo más caro. Se pueden alquilar casas con jardín a las afueras por el mismo precio que un apartamento nuevo en el centro, a veces compensa, dependiendo de tus intereses. En Bélgica un apartamento de dos habitaciones, reformado y situado en la ciudad aunque no en el centro, puede estar en torno a 600-700 euros, dependiendo de las calidades. A esto hay que sumar normalmente las facturas, que son más altas aquí y donde el gas es lo más caro. Para un consumo normal de dos personas en un apartamento bien aislado el gasto de agua-luz-gas por mes puede rondar los 120 euros de media en todo el año. Por supuesto esto cambia mucho dependiendo de si es invierno o verano. En Bélgica se hace un cálculo aproximado de lo que vas a gastar y en referencia a esto pagas una cuota fija mensual. Cada año se hace una revisión o te solicitan el número de tu contador, si en el cálculo final resulta que has pagado más de lo que has consumido, te devuelven la diferencia, si es al contrario, debes pagar un extra y se reajusta lo que pagas mensualmente. Esto puede cambiar dependiendo de cómo tenga contratados los servicios el dueño de la casa.

En cuanto a muebles… en mi opinión no es rentable alquilar un piso amueblado, la diferencia en precio suele ser muy grande comparada con pisos vacíos. Lo más habitual, al contrario que en España, es encontrar pisos totalmente vacíos, a veces sin bombillas siquiera. Esto es así porque se deja “a gusto del que lo paga”. Para los que venimos de fuera es un problema al principio, ya que no tienes nada, pero comprar muebles es fácil y generalmente económico. Por una parte existe un mercado de segunda mano bastante generalizado donde se puede encontrar de todo a buen precio en páginas web o en tiendas de segunda mano. Por otro lado hay tiendas como IKEA que te lo resuelven todo fácilmente y que te permiten no gastar demasiado en muebles que no sabes cuánto tiempo necesitarás, lo cual es ideal para un primer alquiler.

Un apartamento amueblado puede costar entre 100 y 200 euros más que uno sin amueblar, dependiendo de los metros cuadrados. Esto en 12 meses puede significar más de 2000 euros de diferencia. Por supuesto tiene la ventaja de que cuando decidas irte no tienes que preocuparte por los muebles, pero como he dicho anteriormente, el mercado de segunda mano está muy vivo aquí.

Indignaciones primaverales…   2 comments

Indignado, malhumorado y con ganas de darle una patada a Bélgica y volverme a España a las primeras de cambio. Así me sentí ayer después de uno de esos choques con la burocracia que resultan tan cansinos, incómodos y difíciles, más aún cuando no son en tu propio idioma…
Tras mucho pensármelo y revisarlo bien, he decidido matricular mi coche, español, en Bélgica. Hace dos años fuimos hasta el norte de España tan solo para pasar la ITV, pero estaba claro que este verano no podíamos volver a ir hasta allí tan solo para eso, así que no quedaba otra que matricularlo por fin aquí, en Bélgica.
Malinformado por amigos (todo el mundo ha oído algo pero luego no tienen ni idea) comencé con los papeleos. Primero perdí una mañana completa para inscribirlo en la aduana. Tras esperar una hora y media a que me atendiesen resultó que necesitaba un papel previo que debía pedir en la verdadera aduana, que por supuesto estaba en otra ciudad y a la que tendría que ir en otra mañana… ese fue mi primer choque con la desinformación, tal vez causada por las dificultades del idioma, solo que esa información errónea me la había dado un compañero belga que trabaja haciendo seguros de coches… inexplicable entonces.

Tras recoger este papel en la verdadera aduana (en 5 minutos y muy bien atendido) me informaron de todos los pasos que debía tomar a partir de entonces para completar la correcta matriculación, que son:
– Papel rosa de la aduana.
– Certificado de Conformidad para pasar la Itv belga.
– Pasar la itv belga.
– Ir al seguro para que te inscriban en el DIV y tras varias semanas te den una matrícula asociada al conductor, no al vehículo.

Yo todavía no he llegado ni a la mitad… Tras haber recogido el “papel rosa” de a la aduana, fui a recoger el “Certificado de Conformidad” que es una especie de ficha técnica del vehículo que es necesario pedir a la casa Seat, que los coches belgas tienen por defecto (es necesaria para pasar la itv belga) pero que los españoles no, ya que la Tarjeta de Inspección Técnica de España no es válida aquí, así que hay que pedirla especialmente.

Así que visité la Seat en Amberes y me dijeron que sí, que me la conseguían previo pago de 100 euros… tras 5 días de espera me llamaron para decirme que no la habían podido conseguir, que al ser un vehículo español era necesario que fuese a Bruselas, previa cita, a que me hicieran una inspección allí del vehículo y que me darían el papel directamente (ya podrían haber estado bien informados de nuevo, que digo yo que no sería el primer vehículo extranjero en pedir esto en un país donde el 25% por ciento de la población es de otro país…)

Llamé para hacer la cita a la Seat de Bruselas, situada en todo el centro para hacer las cosas un poco más complejas, me la dieron tras un servicio terrible al teléfono (el servicio al cliente no es nada importante para los belgas en los negocios de cara al público cuando no se trata de venderte algo…) y de nuevo pedí varias horas libres en mi trabajo (que por supuesto tendré que recuperar en algún momento) para ir hasta el centro de Bruselas con mi coche…

Tuve la mala suerte, para colmo, de que pillé una huelga de transportes públicos en Bruselas, algo muy común en un país del “primer mundo”. Cuando no son los trenes son los autobuses, y si no, pues es que ha nevado y nada funciona… en fín, que allí que fuí con la fe de recoger ese papel y listo… Pero claro, con el tráfico tardé más de lo esperado y llegué tarde… sí, 30 minutos tarde. ¿Qué sería lo normal en este caso? Pues si me preguntan a mí, diría que el taller mostrase algo de flexibilidad sabiendo que están situados en el centro de Bruselas y de que la gente trabaja a las horas que dan las citas. Pero no, ellos no muestran flexibilidad, ellos te dicen que es muy tarde, que ya no pueden ayudarte y que te dan cita para otro día, todo esto con muy mal servicio, como no… obviamente esto me sentó fatal y estuve un buen rato hablando con uno y con otro (se iban rotando porque no me dió la gana de entrar en razones) perjurando en Español (esto siempre sale mejor en el idioma materno) y protestando un buen rato en holandés (fue una gran práctica de la que yo mismo salí bastante sorprendido).

En fin, que de nuevo había chocado con la burocracia en un país extranjero (ya me había pasado en Holanda alguna vez, y por cosas así me marché de allí). Finalmente tuve que aceptar una nueva cita, a la que no tengo intención de ir a menos que me sea exclusivamente necesario, y haciendo algunas llamadas a España creo que podré conseguir este papel de homologación válido para toda la unión europea en la Seat en Málaga.

Por cierto, se me olvida mencionar que el papelito en Bruselas me costaba 200 euros, suerte que no los tengo que pagar por adelantado. Seguro que después en Málaga me cobran 20 o 30 euros por ello… porque no es más que un folio con las mismas cosas que vienen en la ficha técnica pero en varios idiomas y con un sello de fábrica. Por cierto, que el trato y el servicio al teléfono de los trabajadores de la Seat en Málaga ha sido excelente, no solo me atendieron con interés, que es el mínimo que se pide, sino que ellos mismos me han llamado hoy a mi móvil belga para asegurarme de que me lo pueden conseguir y de que les enviase escaneado los documentos necesarios… yo creo que esto si es algo más normal.

Así que en ese punto estoy, esperando conseguir el certificado de España y así no tener que volver a verle la cara a los queridos trabajadores de la Seat en Bruselas, ciudad que cada día me parece más horrible. Muy bonita para echar un rato de turista, pero invivible. Tiene los mismos problemas de una macrociudad siendo una ciudad de tamaño medio.

Esto a veces pasa, incluso en tu propio país. Cuando te ocurre viviendo en el extranjero tendemos a exagerar, a indignarnos mucho más y a pensar que todo sería más fácil allí, en casa… pero lo cierto es que no es así siempre. Estas experiencias le enriquecen a uno, dicen por ahí, supongo que se aprende más cuando no te salen las cosas perfectas desde el primer momento, aunque la verdad es que en estos días me da mucha pereza vivir fuera de España y pienso… ¿Y si le dan por culo a todo esto y me vuelvo?

Feliz Navidad y feliz año   1 comment

 

De paseo en el Stadpark, en Amberes

De paseo en el Stadpark, en Amberes

Estamos de vuelta, lo cierto es que nunca me he ido. Sigo en Amberes y sigo bien. Pero me refiero más bien a la vuelta a lo que en su origen fue este blog, una forma de contacto con amigos y seres queridos que dejé en España y un reflejo de mi vida en el extranjero. Son muchos los viajes que en este tiempo he realizado, pero durante los últimos meses he permanecido en Amberes, donde vivo desde octubre, y donde desde entonces he vivido muchas cosas.

Han sido muchas horas en casa mientras la pierna descansaba...

Han sido muchas horas en casa mientras la pierna descansaba...

Durante las últimas semanas mi vida ha estado más o menos centrada en un solo acontecimiento. Tuve la mala suerte de lesionarme durante un partido de baloncesto, tras unas pruebas me dijeron que tenía el menisco “doblado” sobre sí mismo y que era necesario corregir esto y tal vez cortar un pedazo. Así fue, el día 2 de diciembre, aproximadamente 2 semanas después de la lesión, me operaron de la rodilla y desde entonces estoy haciendo día a día una rehabilitación que me permitirá, espero, estar de nuevo jugando al baloncesto en unas pocas semanas.

La evolución de la rodilla ha sido muy favorable en las dos últimas semanas, cuando el trabajo con el fisioterapeura y en el gimnasio se ha incrementado. Estoy ganando movilidad día a día y mis sensaciones son muy buenas. Aún no puedo correr ni saltar, al menos no es recomendable, así que sustituyo estas actividades aeróbicas con la bicicleta y la natación.

Alfredo, el muñeco de nieve

Alfredo, el muñeco de nieve

Pero tampoco puedo ir en bicicleta demasido. La verdad es que en Amberes en las últimas semanas el frío y sobre todo la nieve hacen que salir a la calle a hacer deporte al aire libre sea de locos. La ciudad ha estado impresionante con la nieve, que ha sido mucha y que todavía permanece, aunque ya mucha menos. Desde hace 4 días no nieva y las temperaturas han subido, por lo que poco a poco la nieve ha ido desapareciendo. Pero antes pudimos disfrutar de ella durante muchos días, especialmente el pasado fin de semana cuando fuimos literalmente a jugar en la nieve.

Paseos en una mañana fría en Amberes

Paseos en una mañana fría en Amberes

La Navidad llegó y eso implicaba volver a casa, a Málaga, para disfrutar de unos días con la familia. Pero no pudo ser posible debido justamente a la nieve, que impidió que volásemos desde Eindhoven el viernes 24 de diciembre por la mañana. Nuestro vuelo se anuló y decidimos no volar al día siguiente. Así que disfrutamos en casa, en Bélgica, de una cena especial intentando sentir a nuestra familia lo más cerca posible gracias al Skype.

Publicado diciembre 29, 2010 por D.Ferrer en Amberes, Bélgica

Etiquetado con

Imágenes de otoño en Brujas   1 comment

Aquí os dejo algunas imágenes de un otoño típico en Brujas. El frío llegó hace algunas semanas pero no fue hasta hace dos cuando las hojas de los árboles decidieron comenzar a caer. Las imágenes de este tiempo son increíbles en Bélgica. Ha unos días estuve en Brujas y pude disfrutar de algunas de ellas. Algunas las podeis ver en esta galeria:

Publicado noviembre 11, 2010 por D.Ferrer en Bélgica

Etiquetado con , ,