La cuenta atrás   1 comment

Han pasado ya varios meses desde la última vez que escribí, meses realmente buenos aquí en Bélgica, en Amberes, donde seguimos viviendo y donde estaremos aún algún tiempo si todo sigue así. Vista de Namur desde la Ciudadela

Lo primero es decir que dentro de unos días voy a ser padre. Por esto y por lo maravillosamente feliz y radiante que veo a Lidia es por lo que estos últimos meses han sido fantásticos. La sensación que me ha acompañado desde que el embarazo comenzó ha sido de expectativa tranquila, sabiendo que algo increíble venía en camino que me va a cambiar la vida y que marcará un antes y un después de todo lo que tiene que ver conmigo. Lidia está estupenda, ha tenido un embarazo tranquilo y hermoso, disfrutando de la presencia de Inés en cada momento, ha tenido y tiene una energía que sin duda viene a partir del inmenente nacimiento de Inés, que llenará nuestras vidas a partir de ahora.Lidia en la ciudadela de Namur

Hemos contado juntos las semanas hasta llegar por fin julio, en el mes que nos encontramos ahora. Este mes, si todo va con normalidad como es de esperar, será el mes en el que nazca nuestra hija. A partir de ahí… pues no lo sé, pero solo puedo decir que lo veo de forma positiva, como un paso que quería dar en mi vida y para el que nos hemos sentido preparados aquí, en Bélgica.

Y aquí será donde nazca, en Amberes más concretamente. Lo hemos querído así ya que esta es nuestra casa en este momento. Podría pensarse que todo iba a ser más fácil en España por el idioma y porque se trata de un sistema ya conocido por nosotros. Pero quien nos conozca un poco sabe que nos gusta aprender, que nos gusta adaptarnos al sitio donde vivimos y es aquí, en Amberes, donde creemos que va a ser el mejor sitio para que nazca nuestra hija. Lo cierto es que tanto el sistema hospitalario belga como las ayudas -información, trabajo y dinero- en Bélgica nos han sorprendido gratamente y nos hemos sentido informados y respaldados en todo momento. No ha habido sorpresas, todo es natural, más o menos como en España pero en otro idioma, un idioma que cada día nos esforzamos más por comprender y hablar. Nuestra visita a Dinant en una escapada de primavera

Tan solo siento no estar en España para este momento tan especial de nuestras vidas por la familia y nuestros amigos cercanos. Es cierto que es bonito vivir un momento tan especial rodeado de tus seres queridos, pero también es cierto que es un momento en el que tanto el bebé como la madre deben estar tranquilos. Aquí tenemos muchos amigos, no cabe duda, y ellos nos arroparán en los primeros días con visitas, regalos y consejos; pero nunca podrá ser lo mismo que en España. En cualquier caso pronto tendremos aquí a la familia para conocer a Inés y que ella también les conozca.

Pero el embarazo no es lo único que está pasando con mi vida en Bélgica. Ha llegado el verano, el “buen” tiempo de aquí, que alterna sol con lluvias prácticamente cada día, aunque eso sí, generalmente con una temperatura más que agradable, ideal para pasear, para disfrutar de las terrazas del centro de la ciudad y de algún que otro ratito junto al río donde a veces vamos a dejarnos engañar por el rumor del agua contra los muelles pensando que estamos en nuestra Málaga querida. Todo esta verde y florido, ha sido una primavera de lluvias y viento, ideal para las plantas, y todo ha florecido un poco tarde este año, con lo que en pleno julio todavía se ven muchas flores en su apogeo. Los días son eternos, con luz hasta las once de la noche cuando está despejado. Todo esto se refleja en el carácter de los belgas, que se vuelven disfrutones y salen a disfrutar de los ratitos de sol como lagartijas, no les culpo. En una terraza durante la visita de Marta y Diego a Amberes

Este año no habrá vacaciones en Málaga durante el verano por el nacimiento de Inés. No nos importa demasiado aunque nos encantaría darnos estos paseos de verano por la Misericordia de Málaga o la Rada de Estepona en lugar de por el centro de Amberes. Para estar en contacto con la naturaleza nos hemos aficionado a un gran parque muy cercano a nuestra casa, el Rivierenhof, un lugar en el que casi parece que no estás en la ciudad, donde hay árboles centenarios y caminos con ardillas y conejos que no han sido modificados, aparentemente, por el hombre. Allí vamos algunas tardes a última hora para pasear y dejarnos llevar por el rumor del viento en las hojas de los árboles o sentarnos en el césped en algún rincón soleado.

Paseos en RivierenhofAsí pasan los días en Amberes, y entre todo esto no dejo de trabajar, de hacer deporte y de pasar tiempo con algún que otro amigo. Incluso hemos tenido tiempo para hacernos alguna escapadilla de un día al sur de Bélgica. Pero con el embarazo hemos dejado aparcados por el momento los viajes, esos con los que soñamos constantemente y que pronto queremos volver a hacer. Incluso se nos pasa por la cabeza dejarlo todo y marcharnos los tres a vivir a Italia, a Florencia, a aprender italiano y disfrutar de la comida y la vida italiana hasta que se nos acabe el tiempo o la paciencia y decidamos irnos a algún otro sitio… ay, si fuera tan fácil, ¿verdad?

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Publicado julio 8, 2012 por D.Ferrer en Uncategorized

Una respuesta a “La cuenta atrás

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  1. nos parece fantastico que os vaya bien en belgica, NOSOTROS HEMOS ESTADO TODA LA VIDA EN ALEMANIA IRENE es sevillana y yo lucense hemos estado viviendo 3 años en MALAGA en la calle gaucin y aunque llevamos 4 años en LUGO nuestra ciudad en españa sigue siendo malaga enhorabuena por el niño o niña un saludo

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