Archivo para junio 2010

Dias de vacaciones en Estepona   Leave a comment

Un paseo por la playa… unos espetos de sardinas en una terracita de verano… una cervecita fresquita al solecito… o un estupendo café en cualquier cafetería de Málaga… estos son solo algunos de los muchos placeres que disfruto durante mis días de vacaciones en Estepona, la que ha sido desde siempre mi casa. Y lo mejor de todo es que lo paso en compañía de la gente que más me gusta, mi familia y mis amigos.

Son ocho días para disfrutar en Málaga, para cargar las pilas al sol y para disfrutar de la buena comida de por aquí. Ya estoy de vacaciones, ayer domingo 20 llegué a Málaga y hoy, dia en que comienza el verano, estoy en Estepona, donde voy a disfrutar los próximos días intercalando momentos y días en Málaga, donde también tengo muchos amigos y familia. Van a ser días estupendo que siempre son bienvenidos. ¡A disfrutarlos!

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Publicado junio 21, 2010 por D.Ferrer en Otros viajes

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Una ruta por Francia   Leave a comment

Reja en la Plaza de Estanislao, en Nancy

Reja en la Plaza de Estanislao, en Nancy

Junio es un mes estupendo para pasar unos días por Francia, y este país ofrece muchas oportunidades y muchos itinerarios para conocer sus encantos. Nosotros elegimos uno de ellos y con el coche nos dispusimos a hacerlo en varios días, así que el pasado viernes salimos de Tilburg con el objetivo de pasar la Itv al coche en Figueras y disfrutar de unos días estupendos en Francia y España.

Plaza de Estanislao

Plaza de Estanislao

Nuestra primera parada fue Nancy, una bonita ciudad de tamaño medio situada en la zona este del país. En Nancy estuvimos una noche y disfrutamos de su precioso centro y, sobre todo, de la plaza de Estanislao, que es impresionante. Por esta plaza y por la zona que la rodeaba estuvimos paseando un buen rato tanto esa noche como a la mañana siguiente, cuando después de un par de horas abandonamos la ciudad para llegar a nuestro siguiente destino.

Calles de Dijon

Calles de Dijon

Tras varias horas de coche llegamos a Dijon, otra ciudad de tamaño medio que no tiene desperdicio. Allí comimos y pasemos por las calles de su centro medieval en el que no destacaba nada en concreto, pero que en conjunto era precioso. Además la ciudad estaba muy animada y el día era brillante y caluroso, en Dijon, donde la mostaza, disfrutamos de unas horas estupendas antes de salir hacia donde pasaríamos la noche: Nimes.

Anfiteatro en Nimes

Anfiteatro en Nimes

Nimes ha sido la ciudad que más me ha gustado. Es una ciudad sencilla que recuerda mucho a Málaga en su zona centro con las calles pequeñas y sus edificios de cuatro plantas. Tiene un estilo muy mediterráneo en sus terrazas, en sus restaurantes, en las calles y edificios que las rodean. Pero Nimes tiene algo especial, y es que guarda varias joyas arquitectónicas de la época en la que fue una importante colonia romana en tiempos del Imperio. Tanto en Anfiteatro, que está muy bien conservado, como el Templo o la Torre Magna son lugares que merece la pena visitar para aquellos a los que les gusta la historia de Roma.

En Nimes disfrutamos de una noche estupenda cenando en una pizzería en el exterior junto al anfiteatro. La mañana siguiente la pasamos caminando y visitando los monumentos, mezclándonos con la gente local y tomando café en terrazas que recuerdan mucho a las del centro de Málaga.

El anfiteatro se utiliza hoy como Plaza te Toros, de hecho, es la plaza de toros más importante de Francia

El anfiteatro se utiliza hoy como Plaza te Toros, de hecho, es la plaza de toros más importante de Francia

Llegó el domingo y con ello la última etapa de nuestro camino hacia el sur. Desde Nimes nos quedaban unas 4 horas hasta Figueras, a donde llegamos por la tarde algo cansados después de un día muy intenso. No podíamos hacer otra para cenar que irnos a Roses, un lugar turístico en la Costa Brava, para cenar pescado… ¡vaya homenaje que nos dimos! Fue estupendo.

¡¡¡Luxemburgo!!!

¡¡¡Luxemburgo!!!

La ITV por supuesto la pasó el coche sin problemas, y esa misma mañana de lunes emprendimos nuestro camino de vuelta. Comimos en Montpelier, una ciudad dinámica y joven con un centro encantador y, sobre todo, mucha vida. Esta vez paramos en un pequeño pueblo cercano a Lyon, donde visitamos a unos amigos. Tras ese largo camino nos preparamos para la última jornada, que iba a ser larga ya que aún nos quedaban 800 kilómetros hasta casa.

Paramos antes de llegar en Luxemburgo, y vimos la capital caminando en una tarde algo ventosa pero agradable. Nos sorprendió esta capital que aunque pequeña es bonita y muy rica. La gente, además, parece adinerada allí y el ambiente supongo que debe ser un poco como el que imagino que se vive en Mónaco… no sé, lo cierto es que nos gustó mucho y no nos importó llegar algo más tarde a casa por estas últimas horas en Luxemburgo.

Finalmente llegamos a Tilburg con más de 2600 kilómetros en cuatro días, mucho cansancio pero también recuerdos estupendos.

Publicado junio 20, 2010 por D.Ferrer en Otros viajes

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El mejor momento en París   2 comments

Nos lo regaló una orquesta y fue en un pasillo del metro. Hacíamos trasbordo entre estaciones, llegábamos al andén de nuestro tren que estaba a punto de llegar y de repente escuchamos sonido de violines, música clásica ¿hilo musical? Aquéllo sonaba demasiado bien. Como hipnotizados seguimos la melodía hasta una escalera, allí, a unos metros, una pequeña orquesta nos regaló el momento más especial de nuestro fin de semana en París. No eran más de 7 u 8 personas, probablemente estudiantes de música, pero el sonido que creaban era impresionante, más aún reverberado por los túneles y recovecos del metro de París. Nos regalaron 10 minutos de música clásica, entre las piezas que tocaron, esta: http://www.youtube.com/watch?v=DZHw9uyj81g

Publicado junio 6, 2010 por D.Ferrer en Otros viajes, Uncategorized

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Recomendación   Leave a comment

Una vez más, el País Semanal nos regala un estupendo artículo en su sección Psicología. Como siempre también, el tema de este artículo: la codicia, está muy de actualidad. Una vez más, este artículo me hace pensar en el mundo que me rodea y en lo que espero realizar en mi vida.
No esperéis grandes conclusiones, solo son unas líneas que te hacen pensar, cada una merecedoras del tiempo que requiere leerlas: http://www.elpais.com/articulo/portada/Anatomia/codicia/elpepusoceps/20100606elpepspor_6/Tes

Publicado junio 6, 2010 por D.Ferrer en Uncategorized

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Ay… París   1 comment

Esa cabeza es mía...

Esa cabeza es mía...

Ya tocaba. Por fín nos lanzamos a pasar un fin de semana en París, una ciudad que está a tan solo 4 horas de Tilburg y es de las capitales más visitadas del mundo, sino la que más. El fin de semana pasado decidimos disfrutarlo en “plan mochilero” y con poca carga cogimos un autobús el viernes por la noche que nos permitió estar en el centro de París a las seis de la mañana, y ahí comenzó todo….

Calle del centro de París a las 6 de la mañana

Calle del centro de París a las 6 de la mañana

A pesar del cansancio por el viaje y las pocas horas dormidas, disfrutamos de una mañana estupenda paseando por las preciosas calles de París. Las primeras horas fueron sin duda las mejores de todo el fin de semana, sin gente por la calle teníamos los monumentos y rincones de esta ciudad para nosotros solos y los disfrutamos a pie sin prisas al menos, ya digo, por unas horas.

La Madeleine

La Madeleine

La primera joya a la que nos asomamos fue el edificio de la Ópera, y de allí caminamos hasta la plaza de la Concordia por una gran avenida. Disfrutamos de la vista de los Campos Elíseos totalmente vacíos, para nosotros. De allí nos encaminamos a la Torre Eiffel, queríamos llegar temprano para evitar colas y, aunque llegamos un buen rato antes de que abriesen las taquillas, tuvimos que esperar casi una hora… El monumento más conocido y uno de los más visitados de París no podía faltar. Subimos a lo más alto y allí estuvimos más de una hora, entre subidas y bajadas en ascensor y fotografías en la terraza. Fue un rato estupendo, pero aquí empezamos a notar lo que nos iba a acompañar el resto del viaje: los turistas (como nosotros) en masa.

Vistas al sur desde la torre Eiffel

Vistas al sur desde la torre Eiffel

Tras bajar de la Torre Eiffel el día había cambiado y el aparente sol con el que amanecimos nos había dejado y ya no aparecería más en todo el fin de semana. Esto creo que ha deslucido un poco una hermosa ciudad, pero no cambió nuestros planes en ningún momento.

Lidia y la Torre Eiffel, la Torre Eiffel y Lidia...

Lidia y la Torre Eiffel, la Torre Eiffel y Lidia...

La Magdeleine, el Sacre Coeur, el Hotel des Invalides, la Sorbona y por supuesto el Arco del Triunfo no faltaron durante el fin de semana. Además nos dió tiempo de recorrer los Campos Elíseos y como no a pasar algunas horas en el Louvre, que es un edificio impresionante y enorme. Esto fue ya al final del domingo, cuando estábamos cansados de caminar, de esperas, de colas interminables de turistas y de precios increíblemente desorbitados. Como anécdota, os contaré lo que me pasó la primera mañana: Paramos en una cafetería cerca de la Torre Eiffel pero en una calle comercial bastante tranquila, una calle de barrio, diría yo. Allí nos sentamos y pedimos dos cafés con leche, los tomamos y me propuse pagar. Pedí la cuenta en la barra y me pusieron un papel delante con 8,80 euros, cuando le señalé a la camarera que aquella no era nuestra cuenta y le señalé mi mesa, ella me señaló con parsimonia los dos “café creme” que aparecían en aquél papelito. Yo me dí cuenta de mi errror, pagué y salí riéndome por lo inocente que había sido. Hasta entonces consideraba el café muy caro en Holanda, ¡¡ahora pienso que en España lo regalan!!

El precio de las bebidas es impresionante, sobre todo del café, que normalmente no baja de los 3,50 euros. La comida no es tan cara, pero ni mucho menos barata. Además todo está muy vanalizado por los turistas, en el Louvre daba la sensación de que la gente entraba allí simplemente por ver la Mona Lisa y marcharse a otra cosa, despreciando todas las obras que rodean a este cuadro y las tres enormes zonas de las que dispone el museo, se pueden lanzar fotos a todo y no hay problema en utilizar el flash tanto en el museo, como en Notre Dame, como en el Panteón… todo está llevado al extremo por los turistas, por sacar dinero, en este sentido he terminado muy decepcionado con París. Para poner un ejemplo, la sala de la Mona Lisa de Da Vinci estaba tan abarrotada que solo se podía ver el cuadro a una distancia de 5 metros, había gente sentada por los suelos, haciéndo fotos con flas en todo momento y el escándalo era impresionante… apenas estuvimos 5 minutos allí, salímos despavoridos. Además, nos dió la sensación de que en cualquier libro o postal podríamos ver la Gioconda con más detalle…

Vista de la Concergería desde uno de los puentes del Sena

Vista de la Concergería desde uno de los puentes del Sena

Notre Dame

Notre Dame

En Notre Dame también estuvimos. Este es el monumento más visitado de París, con más de diez millones de visitantes al año. Es gratuito y se visita bastante rápido, sobre todo porque el flujo de gente te arrastra y no te deja disfrutar de nada. Digamos que hay un “chorro” continuo de personas que entran por una puerta y salen por otra, todos hacen el mismo recorrido en más o menos el mismo tiempo, sin importar si hay misa o no, de hecho, nosotros la visitamos durante la misa del domingo por la mañana, era curioso ver como un grupo de personas escuchaban la misa en silencio mientras miles de turistas hablaban, hacían fotos y tocaban en todas partes… todo muy vanal, en mi opinión.

Por otro lado también visitamos el Panteón, que es una de los monumentos que más me gustaron y que visitamos con mayor tranquilidad. Es un edificio para el que hay que pagar. Recuerda mucho a la Basílica de San Pedro, salvando las diferencias de tamaño y riqueza; y además no es una iglesia aunque fue concebida como tal, es un edificio del gobierno donde están enterrados algunos de los personajes más imporantes de la historia de Francia como Victor Hugo, Voltaire, Rosseau, Marie Curie… Creo que es de visita obligada. Del techo del Panteón cuelga un espléndido péndulo que da la hora exacta, es una auténtica preciosidad. Tras la visita al Panteón, nos despedimos de la ciudad con un paseo en el metro de París (no es nada cara aunque un poco lioso si no tienes un plano grande de la ciudad y de las líneas de metro) que nos dejó muy cerca de la Torre Eiffel de nuevo. Era la segunda vez que la veíamos de cerca, pero ahora lo hacíamos de noche. Paseamos por la orilla del Sena hasta llegar al pie de este gran monumento, hicimos nuestras últimas fotos y disfrutamos de la impresionante vista y finalmente volvimos a la estación de metro para comenzar nuestro viaje de vuelta.

Lely con la torre Eiffel

Lely con la torre Eiffel

Le Sacre Cour, dominando la ciudad desde lo alto de una colina a la que se puede subir en funicular

Le Sacre Coeur, dominando la ciudad desde lo alto de una colina a la que se puede subir en funicular

Llegó el domingo por la noche y tocaba volver. De nuevo el autobús fue nuestro medio de transporte. El lunes de madrugada estábamos de vuelta en casa con el tiempo justo para dormir un par de horas y salir de nuevo para trabajar. Ha sido un fin de semana muy intenso del que nos ha costado un par de días recuperarnos, pero ha merecido la pena.

Publicado junio 4, 2010 por D.Ferrer en Otros viajes

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