Archivo para abril 2010

Un día en Colonia   Leave a comment

No podíamos dejar de visitar Colonia de nuevo antes de marcharnos de vuelta a Holanda. Así que aprovechando un domingo espléndido nos fuimos a la estación central de Dusseldorf a coger un tren que en 30 minutos nos dejó junto a la preciosa catedral de Colonia, o Köln, en alemán.

Vista de la catedral y de la torre del ayuntamiento de Colonia desde el puente Deutzer

Vista de la catedral y de la torre del ayuntamiento de Colonia desde el puente Deutzer

La última vez que estuvimos en esta gran ciudad de más de un millón de habitantes hacía un frío terrible y estaba lloviendo, así que teníamos un recuerdo gris de nuestra estancia allí. Esta vez el sol brillaba y la temperatura era muy agradable, incluso un poco calurosa.

Lo primero que visitamos fue la catedral, una de las más importantes del mundo. Se trata de el edificio gótico más grande del planeta y fue durante mucho tiempo el templo más alto también. Hoy día es uno de los monumentos más visitados de Alemania y un lugar de peregrinación. Se construyó durante casi seis siglos, desde el siglo XIII hasta el XIX, cuando se terminó, y la mayor de sus maravillas son las reliquias de los Tres Reyes Magos, que están guardadas en una urna de oro colocada en el coro. Hay otros muchas cosas de interés, pero yo creo que la catedral es hermosa en su conjunto como edificio de un estilo claro que hoy sigue en pie a pesar de la II Guerra Mundial.

Catedral de Colonia

Catedral de Colonia

Tras un buen rato recorriendo la catedral salimos al exterior para recorrer las calles y paramos a comer en una de las plazas más importantes, la Alter Markt. Allí pedimos salchichas típicas alemanas y disfrutamos del buen tiempo y de la vista de la torre del ayuntamiento. A continuación fuimos al Puente Hohenzollern, un conocido puente que destaca por ser el de mayor tránsito de trenes del mundo, con una media de un tren cruzándolo cada dos minutos tanto por el día como por la noche. Aquí se ha instaurado una curiosa tradición que creo viene de Verona, en Italia, que consiste en que los enamorados van al puente a colocar un candado con sus nombres. Uno de los laterales del puente está repleto de ellos, los hay de todos tipos, algunos muy sencillos y otros muy profesionales. En fin, que el paseo por el puente merece la pena por las vistas y por lo curioso de los candados, aunque no estaría mal comenzar a colocar en el otro lado del puente, a ver si éste se va a caer por el peso de los candados…

Este puente está lleno de candados de amor... o no

Este puente está lleno de candados de amor... o no

Las vistas de la ciudad desde el otro lado del Rin son muy buenas, y no es una mala idea tomarse un café en alguno de los bares que se reparten por allí, aunque el café es malo y a precios desorbitados… pero ¿qué se puede esperar del café en Alemania?

A continuación volvimos a cruzar el río por el siguiente puente y dimos un paseo junto al río. El calor y la caminata nos había dejado muy cansados y llegó la hora de volver a la estación para coger el tren de vuelta a Dusseldorf. Colonia es una ciudad interesante, pero en mi opinión Dusseldorf tiene mucho más que ofrecer y es mucho más bonita, eso sí, no tiene la impresionante catedral de Colonia, que hace que el viaje merezca la pena.

Este puente está lleno de candados de amor... o no

Este puente está lleno de candados de amor... o no

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Publicado abril 27, 2010 por D.Ferrer en Lugares de Alemania, Uncategorized

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Última semana en Dusseldorf   2 comments

La primavera en Dusseldorf se nota cada esquina

La primavera en Dusseldorf se nota cada esquina

Comienza la última semana en Dusseldorf. Tras casi seis meses viviendo en esta ciudad enfilo los últimos días en un lugar he visto cambiar mucho desde el invierno a este momento. Recuerdo que llegué cuando el invierno comenzaba, a finales de noviembre, y desde ese momento viví días grises, cortos y sobre todo muy fríos. El invierno en Dusseldorf ha sido sin duda el más frío de mi vida, hemos tenido semanas en las que ha nevado cada día y que salir a la calle era ser un auténtico héroe.

Pero todo ha cambiado ahora, la temperatura fue poco a poco subiendo y aunque la noches siguen siendo frías, los días son ahora mucho más templados y sobre todo muy, muy largos. La primavera ha llegado y se nota en la naturaleza, que ahora es verde y ha dejado atrás el color grisáceo del invierno. Los árboles ofrecen un espectáculo de distintos tonos verdes y muchos de ellos están en flor, el espectáculo es precioso y no se parece en nada al aspecto del campo en Málaga, donde la naturaleza cambia de una manera distinta.

Canal en la Avenida del Rey

Canal en la Avenida del Rey

Dusseldorf es una ciudad preciosa, llena de vida y de movimiento. Hay actividades en el centro todos los días y a todas horas, bares, pubs, discotecas, restaurantes de todo tipo… y gente de todos lados, una ciudad multicultural y muy alegre, mucho más parecida a algunas de España que cualquier lugar de Holanda, salvo tal vez Amsterdam.

Tras casi seis meses, ahora disfruo de estos últimos días con tranquilidad y paciencia. Sé que la ciudad me ha dado mucho y que he vivido momentos muy buenos aunque también regulares, en los que la búsqueda de trabajo en Holanda y el baloncesto han sido bastante insatisfactorios. Ahora comienza una nueva etapa con la vuelta a casa, a Tilburg.

Publicado abril 26, 2010 por D.Ferrer en Dusseldorf, Uncategorized

Último día en Berlín   1 comment

Hubo tiempo para pasar por el O2, el estadio de baloncesto del Alba Berlín

Hubo tiempo para pasar por el O2, el estadio de baloncesto del Alba Berlín, entre otras cosas. Es curioso que este estadio, así como otros lugares de la ciudad, al intentar verlos a través de google maps no existen, y es que hay muchas cosas que se han inaugurado en los últimos 4 o 5 años

Amanece el domingo en Berlín y toca madrugar para ir a ver el Parlamento. Allí las colas son habituales así que intentamos llegar alrededor de las nueve de la mañana para no tener que esperar mucho, y a pesar de ello estuvimos helándonos durante más de media hora. Una vez dentro y tras pasar un control de seguridad, recorrimos la moderna cúpula situada sobre los asientos del Parlamento y disfrutamos de buenas vistas de la ciudad con una audioguía que nos iba contando qué podíamos bien. El recorrido es interesante aunque no me parece algo por lo que merezca la pena esperar mucho tiempo en el exterior.

Memorial por las víctimas del Holocausto

Memorial por las víctimas del Holocausto

Cúpula del Parlamento alemán

Cúpula del Parlamento alemán

Tras el edificio del Parlamento fuimos caminando al impresionante monumento al Holocausto. Se trata de una gran explanada donde hay más de 2.600 bloques de hormigón de diferentes alturas entre los cuales puedes caminar y perderte. Se trata de un lugar curioso y que hace pensar en muchas cosas. A mí me pareció un lugar muy frío y algo siniestro donde te sientes perdido en muchos momentos. También me pareció un lugar que simboliza el hecho de que vas caminando junto a alguien y al segundo esa persona desaparece, es una sensación desalentadora. Este memorial a las víctimas me parece algo que merece la pena visitar con tranquilidad y que invita a reflexionar.

Por ahí estamos...

Por ahí estamos...

A continuación seguimos caminando para llegar hasta la Postdam Platz, que es una enorme plaza cubierta por una moderna cúpula y donde en tan solo 3 o 4 años construyeron modernos edificios. Allí entramos en el subsuelo berlinés para tomar el metro e irnos directamente al museo de la DDR, un pequeño museo privado en el que te puedes hacer una idea de cómo se vivía en la parte soviética de la capital alemana tras la II Guerra Mundial. El museo estaba abarrotado y es de dimensiones muy pequeñas aunque, aun así, es muy curioso de ver.

El Check Point Charlie, el punto de la muralla controlado por los norteamericanos y por donde pasaron miles de personas, entre ellas muchos espías de ambos mandos

El Check Point Charlie, el punto de la muralla controlado por los norteamericanos y por donde pasaron miles de personas, entre ellas muchos espías de ambos mandos

Tras casi dos días en Berlín sin mucha pausa estábamos más que satisfechos de nuestra visita y nuestras piernas comenzaban a dar muestras de cansancio. Llegó la hora de la comida y decidimos desplazarnos directamente hasta el barrio turco de la ciudad para comernos el típico kebab. Por la tarde fuimos a al free-market, un mercado de productos de segunda mano situado en el Mauerpark. Es un lugar curioso lleno de gente joven y con algo llamativo, un anfiteatro al aire libre donde un personaje monta un karaoke público donde puede cantar quien quiera. A pesar del frío las gradas estaban bastante llenas y la gente parecía muy entretenidas. Es un lugar curioso pero es difícil caminar sin clavarse algo en el pie…

Y así concluimos nuestro viaje a Berlín. Un fin de semana completo en el que sobre todo disfrutamos de la buena compañía de nuestros amigos alemanes. Y adiós a la capital de Alemania, tal vez algún día vuelva, ¡¡aunque no creo que sea muy pronto!!

Rincones de Berlín   Leave a comment

Puerta de Brandemburgo

Puerta de Brandemburgo

Un fin de semana en la capital alemana da para mucho, y si lo compartes con unos amigos alemanes que saben algo de la ciudad pero que hace muchos años que no la visitan, pues aún da para más. Pasamos un fin de semana estupendo en Berlín a pesar del frío, ya que la primavera es fresquita por allí.

Memorial por las víctimas de la guerra y la violencia

Memorial por las víctimas de la guerra y la violencia

Llegamos el sábado muy temprano, a las 8 de la mañana ya estábamos desayunando en la estación de trenes de Friedrich, donde llegamos desde el aeropuerto. Tras un buen desayuno para reponer fuerzas y probar algún dulce típico alemán cuyo nombre ahora no recuerdo, nos dispusimos, mochila incluida, a comenzar nuestra ruta. Y no podíamos comenzar nuestra visita por otro sitio que no sea uno de los símbolos de la Berlín unida, la Puerta de Brandemburgo. Aquí ya había mucha gente a las 10 de la mañana. Es un lugar muy simbólico rodeado del modernismo de varios hoteles, entre ellos el famoso Hotel Adlon donde se alojan normalmente los famosos en Berlín (entre ellos Michael Jackson cuando por poco arroja a su hijo por una ventana), y también de varias embajadas, en especial la estadounidense que tiene un lugar impresionante.

Altar de Pergamon, y yo estoy por ahí sentado!!

Altar de Pergamon, y yo estoy por ahí sentado!!

Tras disfrutar de la vista de la gran puerta e incluso atravesarla corriendo como los atletas de la maratón del pasado verano, comenzamos nuestro recorrido por la Unter Den Linden, una de las avenidas más importantes de la ciudad y que reúne algunos puntos de interés. Desde allí llegamos a la plaza Bebelplatz, rodeada por edificios simbólicos como el de la Universidad de Humboldt de Berlín, la Biblioteca Alte, el Museo de Historia Alemana y la bonita Catedral de St. Hedwigs, que recuerda al Panteón romano, salvando las diferencias.

Uno de los símbolos de Berlín, el muñequito de los pasos de peatones, único de esta ciudad y tan solo presente en una zona de la misma, en la este

Uno de los símbolos de Berlín, el muñequito de los pasos de peatones, único de esta ciudad y tan solo presente en una zona de la misma, en la este

Nuestro siguiente paso en este sábado fresco fue la isla de los museos, que es una zona del centro de la ciudad rodeada por el río Spree y que contiene 4 o 5 de los museos más importantes de Alemania. Nosotros teníamos claro cuál queríamos visitar y directamente nos fuimos al Museo Pergamon, en el que se puede disfrutar del Altar de Pergamon y de una de las entradas a la ciudad de Babilonia, la Puerta de Ishtar, además de otras bellezas arqueológicas de Grecia, Egipto y Roma, y una fantástica colección de elementos del mundo islámico que merece la pena. Además el museo se puede visitar con audioguía gratuita y el tiempo vuela en su interior.

Por supuesto tampoco podía faltar la visita a la Catedral más importante de Berlín. Este enorme edificio situado en la isla de los museos es una visita obligada ya no solo por su interior y su cúpula, sino también por la magnífica vista que se puede disfrutar desde lo alto de la misma. Eso sí, hay que llevar bufanda, que hace frío!!

Catedral de Berlín

Catedral de Berlín

Tras una buena comida en Oranienburbguer Strasse, una de las zonas más variopintas de Berlín, junto a la Nueva Sinagoga, nos adentramos en el Tacheles, del que ya os hablé anteriormente, y seguidamente buscamos la parada de metro más cercana para dirigirnos a la East Side Gallery, la zona donde se encuentra la sección de muro en pie más larga de Berlín.

La torre de la televisión situada en la Alexanderplatz, desde lo alto de la Catedral

La torre de la televisión situada en la Alexanderplatz, desde lo alto de la Catedral

Los encantos de la capital alemana: Berlín   Leave a comment

Puerta de Brandenburgo, uno de los símbolos de la ciudad

Puerta de Brandenburgo, uno de los símbolos de la ciudad

¡Qué ciudad tan particular es Berlín! No se parece a ninguna de las capitales que he visitado antes. Es una gran urbe sin atascos, sin grandes masificaciones en el centro, sin empujones en el metro en horas punta… una ciudad tranquila donde hay gente de todo tipo y que está muy marcada, en mi opinión, por la división que sufrió durante casi 30 años entre la Berlín del este y la del oeste.

Muro de Berlín en la East Side Gallery

Muro de Berlín en la East Side Gallery

Berlín es una ciudad moderna, totalmente reconstruida en el último siglo tras la destrucción que sufrió en la II Guerra Mundial. Todo parece renovado, no se ven casas antiguas o edificios importantes de los siglos 18 y 19. Prácticamente todo tiene un aspecto de haberse reconstruido en los últimos 60 o 70 años y esto la convierte en una ciudad diferente. No se trata de una ciudad con una modernidad futurista, apenas hay rascacielos ni edificios ultramodernos de oficinas, en cambio tiene hermosos barrios de viviendas a los que se accede por avenidas anchas bien alineadas.

Hay una clara diferencia, como decía, entre la parte occidental y la oriental. La occidental es la que se parece más al resto de ciudades de Europa, son los sectores que fueron durante los años de la división controlados por británicos, estadounidenses y franceses. Aquí se encuentra el parque más grande de la ciudad, el Tiergarten, que es una enorme superficie boscosa donde te puedes adentrar y olvidarte de que estás en una gran ciudad. Alrededor de este parque también se encuentran los edificios más modernos, sobre todo en la Postdamer Platz, un conjunto arquitectónico construido en apenas 3 años con varios edificios de oficinas supermodernos, un centro comercial, un cine y una gran plaza todo situado bajo una moderna cúpula acristalada.

Caballo de metal dentro de la Kunsthaus Tacheles, en uno de los edificios que simbolizan el movimiento okupa

Caballo de metal dentro de la Kunsthaus Tacheles, en uno de los edificios que simbolizan el movimiento okupa

Berlín no se parece a otras capitales europeas. Tiene poco parecido con Londres, París o Madrid y nada en común con Roma. No hay grandes monumentos como en esas capitales, es una ciudad, como digo, diferente, que se recorre de maravilla paseando y que sus lugares más importantes están marcados por la reconstrucción tras la guerra, por la separación de la ciudad por el muro. En la parte este, la que estuvo controlada por el régimen soviético, es la que concentra hoy día un mayor número de lugares de interés. Es la zona de moda para los artistas, las familias y los turistas. Aquí se encuentran grandes barrios de inmigrandes como el barrio turco o el judío. Esta zona es más sobria, los edificios son sencillos, construidos de forma práctica. Abundan los enormes bloques de apartamentos donde pueden vivir cientos de familias, son horribles.

Mujer de metal

Mujer de metal

Impresionante figura de metal en Oranienburger Strasse

Impresionante figura de metal en Oranienburger Strasse

Uno de los rincones más extraños y a la vez encantadores de Berlín se encuentra en la OranienburgerStrasse. En esta calle se pueden encontrar muchos bares, pubs y restaurantes de todo tipo. Es una zona con mucho movimiento por la tarde-noche y en la que también se encuentra un edificio que simboliza el movimiento okupa de los años 80. Se trata de un gran edificio que salta a la vista nada más cruzarte con él. Todo está lleno de grafitis (algo muy común en Berlín), y se puede ver el interior del mismo desde la calle porque le faltan ventanas y muros. La impresión que da no es demasiado buena, pero al adentrarte en él descubres un patio enorme que se ha convertido en una fábrica de arte. Se trata de un museo al aire libre donde se pueden ver figuras de metal como caballos, insectos, hombres gigantescos o enanos… hechos con pequeñas placas metálicas soldadas entre sí. La impresión que causan estas figuras es impresionante, y aún lo es más en el lugar donde se encuentran. En medio del patio hay una gran chabola levantada donde trabajan haciendo estas figuras varias personas, se puede escuchar música en vivo a todo volumen y el calor por los hornos es considerable. Todo este ambiente mezclado con el rojo oxidado de las placas de hierro te dejan la impresión de entrar en el infierno. Sin duda es uno de los lugares que creo imprescindibles en una visita a Berlín.

Símbolo de la caída del muro, esta obra se puede ver en la Galería del Este, la zona del muro más larga que queda en pie, con 1,3km de longitud

Símbolo de la caída del muro, esta obra se puede ver en la Galería del Este, la zona del muro más larga que queda en pie, con 1,3km de longitud

Llegan las flores a Holanda   2 comments

Primeras flores en Holanda

Primeras flores en Holanda

Como cada primavera, la llegada del sol y el buen tiempo vienen acompañadas de un fenómeno increíble que parece cargado de pura magia. De repente un país gris se transforma en un tupido tapiz de colores que va cambiando a medida que pasas las semanas en abril y mayo. La llegada de la primavera siempre se ha ligado a la aparición de flores en el campo, pero en ningún otro lugar se vive este fenómeno con mayor intensidad que en Holanda, el país de los tulipanes y de otros muchos tipos de flores.

Narcisos blancos y amarillos en los campos de flores

Narcisos blancos y amarillos en los campos de flores

La llegada de las flores invita a los holandeses y a los muchos turistas que visitan este país en primavera a realizar varios itinerarios por carreteras comarcales que cruzan los muchos campos donde se cultivan y florecen los famosos bulbos holandeses. Hace unos días realicé uno de estos itinerarios que espero repetir antes de que acabe la primavera.

El florecimiento comienza a principios de abril con los famosos narcisos blancos y amarillos. Estas flores de aspecto delicado dan la bienvenida a la primavera por toda la campiña holandesa. El colorido amarillo con tonos anaranjados y con manchas algo más pálidas se puede disfrutar no solo en los campos de flores situados cerca de la costa holandesa, en los alrededores de Haarlem, sino también en cualquier ciudad y parque. El aspecto delicado de los narcisos es real, ya que en pocos días desaparecerán y darán paso a otras flores.

A lo largo de abril y dependiendo de la llegada del calor al país, los campos van cambiando de color poco a poco mientras que los trabajadores de los mismos van recogiendo las flores para venderlas y resembrar los bulbos. Tras los narcisos vendrán otros tipos de flores y no será hasta la última semana de abril o la primera de mayo este año 2010 cuando florecerán las auténticas estrellas de este acontecimiento natural: los tulipanes. Será en esa fecha cuando la Holanda floral viva su mayor esplendor y los turistas se aglomerarán en lugares como Keukenhof y los campos de flores para disfrutar de su maravillosa vista, hacerse una foto rodeados de tulipanes y llevarse algunos bulbos a casa para poder disfrutar del maravilloso acontecimiento que es verlos crecer al año siguiente.

Amapolas

Amapolas

Hasta finales de abril o principios de mayo los tulipanes no llenarán de colorido el país que más flores exporta de todo el mundo. En ese momento será extraño ver una casa sin flores en su interior. Los holandeses son amantes de estas plantas de extraordinaria belleza y se sienten orgullosos de la fascinación que causa en todo el mundo. El año pasado tuve la oportunidad de visitar el famoso jardín Keukenhof, aunque era tal la aglomeración de personas que mi impresión no fue demasiado buena. Este año espero poder visitar los campos donde nacen los tulipanes y poder verlos en esas increíbles e interminables hileras de colores que son una de las imágenes más famosas de los Países Bajos.