Archivo para marzo 2009

Lo mejor de Vincent Van Gogh   1 comment

Hace pocas semanas tuve la posibilidad de visitar el Museo de Van Gogh, en Amsterdam, una de las visitas obligadas en la capital holandesa. La verdad es que este museo, a pesar de ser caro y no demasiado grande, merece la pena ser visitado, y es que Vincent Van Gogh tenía una forma de pintar tan particular, tan expresiva, que sus pinturas crean algo, una opinión, una sensación, un sentimiento en el observador.

El museo se encuentra en plena plaza de los museos, una enorme explanada en la que también se puede encontrar el Rijksmuseum. El Museo de Van Gogh no es demasiado grande, se puede visitar, viéndolo todo, en poco más de una hora. Aunque también se puede pasar perfectamente toda la tarde disfrutando de sus mejores pinturas.

Vincent Van Gogh

Noche estrellada sobre el Ródano, Van Gogh

En el museo se realiza un recorrido por las diferentes tendencias que influyeron a Van Gogh, reflejadas en sus cuadros, y se avanza en el tiempo hasta llegar a sus últimos meses. Además, durante estos meses de 2009 es posible visitar una exposición especial dedicada a las pinturas “oscuras” de Van Gogh, como La noche estrellada, que normalmente está en Nueva York pero que tuve la suerte de poder disfrutar en Amsterdam, o Noche estrellada sobre el Ródano, una obra maestra. La audioguía de esta parte es más que recomendable, ya que te ambienta perfectamente en la sala a pesar de la muchedumbre constante. Los cuadros son fantásticos, en mi opinión, impresionantes. Esta última exposición me gustó mucho más que la exposición permanente, que tampoco tiene desperdicio.

La noche estrellada

La noche estrellada

El museo es muy moderno, espacioso, con varias plantas, la última de ellas con dibujos y otros elementos que tienen relación con el pintor holandés. Para mí esta parte es la menos interesante, ya que no soy ningún estudioso. Por otro lado hay, por supuesto, restaurante con buffet (como es de esperar es algo caro), y una enorme tienda. Eso sí, las medidas de seguridad en la entrada son importantes, hay que dejar casi todo allí, pero luego se puede disfrutar de los cuadros desde muy cerca, tanto como quieras.

Otros  cuadros que se pueden disfrutar son: Los comedores de patatas, Los girasoles, El sembrador y otros muchos que son menos conocidos y que vistos en vivo y en directo te dejan una impresión sorprendente.

Anuncios

Lecturas andaluzas: El librero de la Atlántida   Leave a comment

El librero de la Atlántida

El librero de la Atlántida

Durante la última semana he estado disfrutanto de un título andaluz que me ha recordado mucho a mi querida tierra andaluza. El libro se llama El librero de la Atlántida, escrito por Manuel Pimentel, y cuenta las vivencias de varios personajes que, cada uno por su lado, viven una serie de hechos que tienen relación con el mismo tema: la Atlántida y los motivos que la hicieron desaparecer. Pero lo mejor no es, para mí, el tema del libro, ni siquiera la historia en sí, lo mejor es que todo transcurre en un mismo escenario: Andalucía, y que está contado con un lenguaje andaluz, algo que me ha encantado.

Cuesta pensar que los muchos dichos y frases hechas que utilizamos los andaluces en nuestro lenguaje cotidiano tengan cabida en una novela, pero la verdad es que la enriquecen de una forma exquisita y la hacen mucho más atractiva y dinámica para el lector. Sólo por este hecho creo que merece la pena leer el libro, aunque, en mi opinión, el argumento es un tanto flojo y el libro pierde fuerza e interés según pasan los capítulos.

Para mí encontrarme con un libro escrito en andaluz y que hable de mi tierra ha sido una grata sorpresa, he disfrutado mucho leyendo expresiones que hacía tiempo que no oía, como “estar más perdío que el barco del arroz”, y así otras muchas. También está reflejada una Andalucía hermosa, a la vez moderna y tradicional, con mucha luz y con el mar siempre en el fondo, allá por la desembocadura del Guadalquivir. Para mí, que estoy fuera de España, ha sido como trasladarme por algunos minutos a mi tierra y disfrutar de la luz, el sol y el encanto de la gente. Creo que debemos potenciar este tipo de lecturas ya que son una forma de hacer perdurar nuestra forma de hablar y de llevar a Andalucía hasta el último rincón del mundo.

Publicado marzo 29, 2009 por D.Ferrer en consejos

Etiquetado con , ,

Impresiones tras casi cinco meses   1 comment

Casi cinco meses, se dice pronto, a final de abril ya llevaré medio año en Holanda, tiempo suficiente para pararse a pensar en cómo va todo y en cómo se presenta el resto del año.

La aventura comenzó en noviembre del año pasado, sin tener muy claro nada acerca del holandés, del trabajo, de equipos de baloncesto, ni siquiera de una casa donde poder quedarme, con mi novia, por supuesto. Poco a poco he encontrado mi hueco en esta sociedad: tengo piso desde diciembre, trabajo desde enero, equipo desde prácticamente el momento de llegar, algunos amigos y un día a día muy agradable del que no me puedo quejar. El idioma va bien, despacio, ya que no es nada fácil, pero bien, comprendo cada día más, mis oídos comienzan a acostumbrarse al holandés y poco a poco voy atreviéndome a hablar. No es fácil, a veces conozco el vocabulario pero no soy capaz de decir una frase bien estructurada con el mismo, pero no importa, supongo que todo principiante empieza renqueante, hablando un poco en bárbaro, y luego, con el tiempo, llega la corrección.

Dedico un par de horas cada día a estudiar, ya sea con libros, con conversación, audios, televisión o incluso radio. Muchas veces me siento tan cansado de no entender mucho que decido no estudiar, para luego recuperar las fuerzas y las ganas y volver a retomarlo. Tengo altibajos, pero creo que voy por buen camino, y aunque mi objetivo era hablar un poco más a estas alturas, sobre todo por mi trabajo, donde necesito el holandés a veces, creo que dadas las circunstancias de los primeros dos meses y el desconocimiento absoluto de holandés que tenía, no me puedo quejar.

Por lo demás, todo sigue su curso, tanto el trabajo, donde todo va de maravilla a pesar de que la crisis también se escucha por aquí, como en el baloncesto, que me tomo como una diversión aunque a veces me cueste divertirme. No ha sido fácil la adaptación a un equipo holandés, he tenido semanas muy buenas y algunas muy malas, supongo que no puedo tomarme esta temporada de otra forma que no sea de adaptación, pero creo que no repetiré en el mismo equipo el año que viene.

Publicado marzo 19, 2009 por D.Ferrer en Holanda

Etiquetado con , ,

Utrecht, un encanto diferente   Leave a comment

Utrecht es una ciudad particular, diferente al resto de las ciudades de Holanda. Es una ciudad de tamaño medio, como casi todas las de este país, con un centro histórico relativamente pequeño que se extiende por diferentes barrios más modernos en los que se encuentran los museos, los restaurantes y las tiendas.

Utrecht2

Utrecht

Utrecht está en el mismo centro de Holanda, en un punto intermedio entre el sur y Amsterdam, entre la frontera con Alemania al este y la costa holandesa, donde se sitúan ciudades como La Haya y Rotterdam. Es sin duda un lugar de encuentro de caminos y trenes, una ciudad perfectamente comunicada por tierra con el resto del país y por la que hay que pasar casi seguro si se trata de viajar entre ciudades importantes. Una visita obligada que se produjo, en mi caso, hace tan solo unos días.

Aprovechando que el tiempo ha cambiado y ya se nota la llegada próxima de la primavera, disfrutamos de un día estupendo de sol y luz en Utrecht. Allí paseamos por sus canales, que guardan una peculiaridad con respecto al resto de ciudades holandesas, y es que en ella hay junto a los canales un nivel de suelo más bajo que el principal, los muelles, a los que se pueden bajar y donde se puede disfrutar de una gran variedad de restaurantes de todo tipo, con lo que la oferta de posibilidades es mucho mayor que en otras ciudades en mucho menos espacio. En verano, cuando el tiempo es agradable, este segundo nivel se convierte en una enorme terraza que se llena de mesas y que permanece animada hasta bien entrada la tarde, y luego durante la noche.

Utrecht también es una ciudad ideal para pasear en barco por sus canales, se ofrecen varios servicios de mini crucero por el centro, así como restaurantes flotantes, paseos y otros atractivos, una gran variedad que no es muy normal en Holanda.

Arriba, en el nivel habitual, el decorado es similar a otras ciudades: tiendas, restaurantes varios que se alternan con edificios antiguos, más tiendas y por supuesto puentes que cruzan de un lado a otro de los canales cada pocos metros. Bajo los mismos y en otros muchos lugares es donde Utrecht se mueve por la noche, con sus locales de moda, discotecas y pubs en los que disfrutar animadamente hasta bien entrada la madrugada.

Utrecht2

Utrecht

La parte cultural, esa que atrae a los fotógrafos durante el día y a amantes de los festivales, cuenta con diversos atractivos, como por ejemplo la antigua catedral, que contaba hasta el siglo XVII con una altísima torre que, en mi opinión, es el símbolo más característico de Utrecht. Esta torre, de 112 metros de altitud, es sorprendente, y la vista desde arriba (se sube por escaleras), es sencillamente im-pre-sio-nan-te.

Otros edificios históricos también son interesantes, pero lo más hermoso se encuentra en torno a esta torre, como la sede de la Universidad, los claustros y lo que queda de la catedral, que ya la misma fue semiderruida en el siglo XVII por un huracán, y lo que queda de la misma se puede visitar hoy día perfectamente restaurada.

Utrecht

Utrecht

El barrio de los museos tiene también cierto interés, pero la vida se concentra en torno a los dos canales, el nuevo y el viejo, donde la gente se reúne para tomar algo en alguna terraza, salir de copas o comer en alguno de los restaurantes internacionales. Un lugar de obligada visita para todo visitante de los Países Bajos.

Publicado marzo 16, 2009 por D.Ferrer en Holanda

Etiquetado con , , , ,

¿Por qué pensamos de una forma tan distinta?   Leave a comment

Las diferencias culturales, los diferentes hábitos alimenticios, los horarios totalmente dispares, el ritmo de vida, la arquitectura… incluso la higiene son distintos entre los nórdicos y los habitantes del sur de España. ¿En realidad somos tan distintos?

Fachada de una vivienda en Amsterdam

Fachada de una vivienda en Amsterdam

Sin duda los holandeses, en general, son más parecidos en todos estos hábitos a los ingleses, a los que también tuve la oportunidad de conocer hace unos años. Tienen horarios de vida similares, todo se hace mucho más temprano que en España, son amantes de la bebida, pero la comida es para ellos algo secundario, algo para acompañar, normalmente, una buena cerveza. Y es que nosotros, los del sur de Europa y más concretamente los del sur de España, tenemos unos hábitos distintos al resto de Europa: somos tardíos en todo menos en comenzar el día, ya que madrugamos como todo el mundo para trabajar y comenzar nuestra jornada. Pero eso sí, a nosotros eso de cenar a las seis o siete de la tarde y estar en la cama a las diez… bueno, tal vez cuando tenía 10 años.

¿De verdad duermen tanto? Creo que duermen, por lo general, más que en el Andalucía, y es que también tienen un ritmo de vida más acelerado, sin pausas intermedias, todo va seguido, sin descanso: me levanto, desayuno poco y rápido, transporte público o tráfico, trabajo, como rápidamente y casi en mi puesto de trabajo, sigo trabajando, salgo de trabajar, transporte público o tráfico, ceno fuerte, a mi actividad grupal de turno (deporte, reunión social, lo que sea…), llego a casa, veo la tele, dormir. Todo sin descanso, normal que al final del día a las once ya estés reventao y te apetezca dormir nueve o diez horas… El tiempo es mucho más importante por el día, sin duda alguna, que por la noche, cuando apenas se hace vida en la calle durante los 9 meses que dura el invierno (a veces 9 y medio).

Vista de la Alhambra de Granada

Vista de la Alhambra de Granada

En Andalucía las cosas no se toman así, es cierto que intentamos copiarnos, pero, por suerte, seguimos disfrutando de una buena comida en compañía de compañeros o de la familia, y una pequeña pausa tras la misma para descansar, desconectar un rato y, tras el cafelito, volver al curro. Ahora, que esto no significa que seamos más flojos ni que trabajemos menos… más bien lo contrario, somos mucho más eficientes, estamos concentrados más tiempo en nuestro trabajo gracias a que sabemos dosificar el tiempo y descansar cuando es necesario hacerlo, no tenemos tanto estrés en la vida y por lo tanto: SOMOS MÁS ALEGRES Y FELICES. Eso sin duda.

Las razones pueden ser muchas, tal vez el clima sea la más determinante, o tal vez nuestros orígenes, unos con influencias balcánicas y otros una mezcla de muchas culturas que pasaron por la península.

Hay otra cosa que llama mucho la atención y que, en cierto modo, envidio de los holandeses y de los ingleses, y es su amor por conservar lo antiguo y de cuidarlo como parte de la historia que es, estemos hablando de una vivienda, de un jardín, de un cementerio o de una maravillosa iglesia. Todo está muy bien conservado desde hace muchos años, es una conciencia que han tenido siempre, parece, a pesar y en contraste con su increíble sentido práctico, que choca con la idea de casas con escaleras inverosímiles, paredes que se caen a trozos y fachadas con una inclinación de vértigo.

El Castillo de Warwick

El Castillo de Warwick

En cambio, en el sur de España, en general, somos renovadores, nos gusta hacer reformas, cada pocos años toca reforma en la casa, parece que nunca somos del todo felices o no nos conformamos con lo que tenemos. ¿Por qué será? Desde tiempos remotos tenemos fama de destruir las reliquias arquitectónicas para construir encima e incluso hoy cuando se descubren restos romanos bajo una obra todo el mundo se echa las manos a la cabeza y exclama: ¡Vaya, ahora un retraso en las obras! ¿Por qué lo vemos de esa forma? ¿Será también el clima?

Publicado marzo 11, 2009 por D.Ferrer en Holanda

Etiquetado con , , , , , , ,

Amsterdam, la ciudad de los canales   1 comment

No podía faltar la visita a la gran capital holandesa, la ciudad con fama por la libertad que disfrutan sus habitantes, una ciudad muy particular, diferente, con muchas peculiaridades que la hacen inigualable a otras.

Canal de Amsterdam

Canal de Amsterdam

La ciudad está unos 115 km de Tilburg, tiempo que se hace en algo más de una hora en tren con un transbordo en Den Bosch o Utrecht. Ya he tenido la suerte de visitarla dos veces, una primera con menos éxito, ya que no me gustó demasiado, la ví sucia, mugrienta y apagada… pero aquello fue un espejismo, creo, ya que la visité el día 2 de enero, en plena resaca de la fiesta del día anterior, cuando estaban limpiando las calles y todo estaba cerrado.

La segunda vez, por suerte, ha sido mucho más agradable y Amsterdam me ha gustado mucho más. Su mayor encanto, sin duda alguna para mí, son sus canales y las casas que están edificadas alrededor de los mismos, cada una de ellas diferente, especial, con fachadas curiosas, que a veces están tan inclinadas que cuesta pensar que se mantengan en pie, todas delgadas y altas ya que, según se cuenta, a los ciudadanos se les cobraba por la parecela de suelo que utilizaba, pero no por los metros cuadrados de la casa, lo que obligaba a las casas a crecer altas desafiando las leyes de la gravedad (teniendo en cuenta que los cimientos de la mayoría están sobre palos clavados en el suelo arenoso del entorno de los canales). Éstas casas invitan a la fotografía y a pasear por los maravillosos canales, cruzándo cada poco por sus puentes, hay miles, y disfrutando de bonitos paisajes con árboles y los edificios de fondo.

I Am..sterdam

I Am..sterdam

Amsterdam es la ciudad de los canales, hay incluso más que en Venecia, y es una ciudad pequeña en extensión pero con una densidad de población muy grande, y ésto se puede observar perfectamente cualquier día en las calles comerciales, donde se convierte en tarea inverosímil avanzar esquivando a los miles de viandantes y teniendo en cuenta los tranvías que te sorprenden a una velocidad que asusta en las calles peatonales… pero todo funciona a la perfección, son problemas ni sobresaltos. Eso sí, hay mucho ruido en estas calles, aunque es fácil encontrar rincones tranquilos en los que escapar de todo el bullicio de las tiendas, pequeños parques, terrazas (si hace buen tiempo), y canales menos populares a los que no llega el rumor de los tranvías y el runrun de la población.

Es una ciudad encantadora, muy agradable para cualquier fin, tanto para visitarla con amigos y disfrutar de los muchos bares, cafeterías variadas, restaurantes de todo tipo y de todos los lugares del mundo, y por supuesto miles de coffeshops, sexshops y demás locales atractivos. Pero también es una ciudad conocida por sus museos, hay decenas de ellos, de todo tipo, los más famosos son el Museo de Van Gogh, el Rijksmuseum, el Museo del sexo, de la droga y su repercusión en la sociedad, el Madame Tussauds… y muchos más, para todos los gustos.

Imagen de Amsterdam

Imagen de Amsterdam

Por otro lado no hay que perderse el barrio rojo, en pleno centro de la ciudad y en una de las zonas más antiguas, es una zona con un encanto diferente, que a algunos puede que no les guste, pero que merece la pena visitar al menos una vez y por la tarde-noche, para ver el ir y venir de los grupos mirando los escaparates, no de frutas y verduras, sino de mujeres prácticamente desnudas. ¡¡Entrar o no entrar en estos locales ya es decisión de cada uno!!

Palacio Real y Niewe Kerk

Palacio Real y Niewe Kerk

Eso sí, Amsterdam no es una ciudad de grandes monumentos, tiene los museos, algunas iglesias importantes y El Palacio Real, pero, en mi opinión, no es el tipo de ciudad a la que se va a visitar monumentos. Si se puede visitar la casa donde vivió Ana Frank, y donde escribió su famoso diario. Pero más allá de ésto Amsterdam es una ciudad para disfrutar paseando con buen tiempo, para recorrer sus canales, disfrutar de buena compañía en alguna de sus muchas cafeterías y respirar el aire de libertad y “me da igual cómo seas que yo voy a lo mío”. La sociedad es variopinta y se ve de todo, también ésto es un atractivo especial de Amsterdam.

Supongo que todavía me quedan muchas visitas por hacer, tal vez mi opinión cambie en un futuro próximo, quién sabe, pero siempre la intentaré ver sin prejuicios.

Edimburgo, una ciudad de ensueño   7 comments

Hace algún tiempo tuve la oportunidad de visitar una de las ciudades que más me han gustado de todos mis viajes: Edimburgo. Se trata de una ciudad amable, amplia y moderna, donde se puede hacer turismo del bueno y pasar muchos días paseando y disfrutando de una maravillosa mezcla de arquitectura antigua y moderna que, en mi opinión, hacen a esta ciudad de Escocia una de las más hermosas de Europa.

Imagen desde Princes Street

Imagen desde Princes Street

Tuve la suerte de visitarla en una de las épocas más bonitas del año, en pleno verano, en agosto, cuando se celebra el Festival Internacional cada año. Este festival es algo increíble, que anima la ciudad de una manera única. Durante una semana hay cientos de artistas, animadores, grupos de música de todo tipo y de todos los rincones del mundo, además, por supuesto, de miles de personas por las calles. Es una semana dedicada a la cultura, a las artes y al espectáculo. Los artistas y grupos están en la calle, en cada esquina de la ciudad, ya sea tocando, ya sea contando una historia, ya sea haciendo malabarismos… cualquier cosa imaginable, es una maravilla, ya que puedes observar varios espectáculos al mismo tiempo, o simplemente pasear y ver la tremenda variedad de los mismos. También hay grupos de música típica escocesa que ambientan todo con el sonido de las gaitas y los tambores, es un auténtico espectáculo.

Edimburgo

Edimburgo

Los días que pasé en Edimburgo los disfruté de una manera especial. Además de los muchos lugares que visitar, como el castillo o fortaleza en lo más alto de un peñón en pleno centro de la ciudad; o los diversos museos, monumentos, etc. Las calles de Edimburgo son encantadoras, la cuesta que te lleva hasta el castillo está repleta de lugares de interés, de edificios históricos en los que puedes encontrar desde bares, tiendas y restaurantes hasta museos u observatorios de la ciudad, es un auténtico placer recorrerla mil y una veces.

Puerta del castillo de Edimburgo

Puerta del castillo de Edimburgo

Además de las actuaciones en la calle, Edimburgo es muy cultural durante estos días de agosto. Hay exposiciones especiales, obras de teatro durante toda la semana en los varios auditorios y teatros de la ciudad, conciertos de grandes artistas, charlas y actuaciones en cafeterías al aire libre… de todo lo imaginable para disfrutar del día y también de la noche, porque por supuesto durante esta semana Edimburgo cambia sus costumbres para volverse un poco más español, y todo se hace más tarde y hay mucho ambiente hasta la madrugada.

Además, si deseas relajarte y escapar de las muchedumbres y los ruidos, puedes coger un autobús y llegar en pocos minutos hasta la costa, donde encuentras una preciosa playa ideal para caminar y relajarse un rato. Edimburgo es una ciudad donde la temperatura, incluso en verano, puede ser fresquita, pero también puedes tener la suerte de disfrutar de mucho sol y poder ir en manga corta.

Vista desde el Catillo de Edimburgo

Vista desde el Catillo de Edimburgo

En Edimburgo hay muchos lugares donde alojarse, cientos de hoteles en el centro y también muchísimos Bed & Breakfast y Guest Houses. En una de ellas, en Mona’s Guest House, es donde me alojé. No está junto al centro pero las comunicaciones son estupendas, con autobuses cada cinco minutos y que tardan menos de diez en llegar a donde está todo el meollo. Se trata de un sitio estupendo donde alojarse, donde te tratan de maravilla y que tiene unas habitaciones super amplias y confortables, todo un acierto.

Edimburgo

Edimburgo

Eso sí, Edimburgo durante esos días es una ciudad cara, todo vale un poco más que normalmente, incluidos por supuesto los hoteles y hostales, que sacan partido de la semana más grande. Pero repitiría mil veces si fuese necesario porque fue una experiencia inolvidable.