Archivo para noviembre 2008

Primera nevada en Holanda   Leave a comment

Tras más de tres semanas en Holanda, ha llegado la primera nevada. Ya llevaba varios días avisando el tiempo, unos copitos por aquí, unas huellas blancas en los tejados de algunas casas… y la tele diciendo: “que va a nevar”… y así ha sido. Hoy, domingo 23 de noviembre, todavía en pleno otoño, ha caído la primera nevada significativa en Holanda.

Primera nevada en Holanda

Primera nevada en Holanda

Los de aquí dicen que tan pronto no es normal, pero no parecen muy sorprendidos, más bien sonrientes: qué bien -piensan-. Yo estoy un poco preocupado, mi coche lleva todo el día en el exterior, no quiero ni imaginar la cantidad de nieve que tiene encima, seguro que más de diez centímetros, y mañana bien temprano tengo que conducir más de 40 kilómetros hasta Tilburg… para un malagueño conducir con nieve no es nada normal, pero ya veremos.

1ª Nevada en noviembre

1ª Nevada en noviembre

En la terraza hay una capa de nieve de varios centímetros. Es fácil asomarse (bien abrigadito) y coger un buen puñado de nieve entre tus manos, hacer una bolita que apenas pesa y lanzarla a la calle para verla chocar y desmenuzarse contra la carretera, ¡Qué maravilla! Pienso por momentos. Luego veo los coches pasar, todos vestidos de blanco, y pienso: ¡Con lo bien que estaba en Málaga!

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Publicado noviembre 23, 2008 por D.Ferrer en Uncategorized

Algunos rincones de Noor Brabant   Leave a comment

Noor Brabant es la zona donde me encuentro de Holanda, es como una provincia, traducido, es “Brabante del Norte”, aunque es prácticamente lo que más al sur está de Holanda, ya que toca con Bélgica. Es una región llana, físicamente hablando, ya que no hay una montaña en ningún lado, lo que hace también que no haya piedras, algo curioso y que salta a la vista, ya que las casas están siempre hechas de ladrillo, nada de piedra, ya que no hay, curioso, ¿verdad? todo está hecho con arenas, con arcillas, etc.

Bosques alrededor de Casteel Heeswijk

Bosques alrededor de Casteel Heeswijk

Es una región preciosa, muy verde, llena de prados gigantescos donde pastan todo tipo de animales de granja, sobre todo vacas, ovejas y caballos, que son enormes por aquí, muy diferentes a los del sur de España, tan “ligeros”, éstos son mucho más robustos y peludos, así como las vacas. Junto a los pastos siemrpe hay campos de cultivo, sobre todo de cereales, tubérculos (como la patata), y enormes zonas boscosas, que son las más bonitas y es lo que siempre te encuentras en el horizonte: árboles.

La gente es bastante simpática y agradable, te ayudan en lo que pueden y hacen porque los comprendas y por comprenderte. Son bastante llanos y abiertos, supongo que es lo más parecido a Andalucía en Holanda, salvando las distancias.

Castillo de Heeswijk

Castillo de Heeswijk

En estos días hemos estado visitando algunos rincones en los alrededores de Heeswijk Dinther. Este pueblecito es muy pequeño, apenas 2.000 habitantes, muy poca vida, la verdad. Tiene un bonito castillo rodeado de un foso llamado Casteel Heeswijk, es muy bonito desde fuera, muy bien conservado y en un entorno de cuento, pero poco más.

La Catedral de Den Bosch

La Catedral de Den Bosch

Me ha sorprendido Den Bosch, o ‘s-Hertongenbosch, la ciudad más cercana a Heeswijk, una ciudad muy animada, muy bien comunicada con otras muchas ciudades como Einhdoven, Rotterdam, Tilburg, Breda, incluso Maastricht. Es un lugar con buenas carreteras y un centro precioso, donde está la Catedral de San Juan, con una estatua de El Bosco, el famoso pintor que nació en esta ciudad y que la hizo famosa, justo enfrente de la misma. Es un edificio de estilo gótico enorme, muy bonito, que merece la pena visitarlo. Está en el centro turístico de la ciudad, donde las calles son peatonales y muy amplias, llenas de bares, cafeterías, tiendas y todo tipo de comercios. Son calles muy animadas que se unen todas en una gran plaza llamada Markt, obviamente porque en ella se realiza un mercado enorme todos los sábados, donde se puede encontrar de todo. Desde allí puedes moverte por la zona más cultural, al este y al sur de la misma, o al oeste, donde se encuentra la zona más animada, de bares, cafeterías y otros garitos, alguno incluso español de “tapas”, sólo que valen de 5 a 7 euros cada una…

Publicado noviembre 11, 2008 por D.Ferrer en Holanda

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Curiosidades de los primeros días en Holanda   3 comments

Las murallas del Castillo de Breda

Las murallas del Castillo de Breda

Van pasando los días desde mi llegada a Holanda y voy asentándome un poco en el día a día de este país y en sus costumbres, muy particulares y diferentes a las españolas, como voy a explicar a continuación. Siempre hay que tener en cuenta que mi visión es totalmente personal, y aunque generalice, no deja de ser una impresión mía. Y por otro lado, cabe mencionar también que esto se refiere a los lugares donde estoy pasando estos días, en el sur de Holanda, en Heeswijk, donde estoy viviendo mis primeros días, Breda, Tilburg y Den Bosh, donde estoy buscando piso, trabajo, etc.

El clima es el primer punto a reseñar, aunque no me voy a alargar en esto. El tiempo es frío, obviamente, mucho más que en el sur de España, pero eso es algo que no merece la pena comparar. Pero sí me ha llamado la atención la humedad constante en el ambiente, la atmósfera parece cargada de agua que te moja y a la vez no cae. No ha llovido en toda la semana, y la verdad, tampoco creo que lo haga de golpe, como en Málaga, sino que aquí parece que la situación es de constante humedad que deja todo mojado pero que a la vez es soportable caminando por la calle. Eso a la vez ocasiona una neblina en el ambiente que no deja pasar la luz del sol apenas, eso es, sin duda, lo más triste: la luz.

Hay muchas pequeñas cosas que me han llamado la atención de lo que he visto de Holanda, cosas como que las mesas son todas más altas que en España ¿será porque son más altos que nosotros? En general todas las mesas son muy altas si las comparamos con las españolas (algo que creo que deberíamos cambiar ya en España). También me ha resultado curioso y gracioso la obsesión que parece existir con los cristales y su limpieza, a pesar de la constante presencia del agua en el ambiente, los holandeses parecen obsesionados con mantener los cristales limpios, se ven a muchas personas limpiando los de sus casas cada día en la zona que vivo, además de los comercios, que también lo hacen diariamente gracias a unas empresas dedicadas a eso y que van con su furgonetilla y sus cubos hasta el bar, la tienda o lo que sea. Para colmo, en la casa donde estamos viviendo, la  de unos amigos holandeses que ahora mismo no están aquí, hay un limpiacristales de estos de secar el agua como si fuera un limpiaparabrisas justo al lado de la mampara de la ducha, y sé que la dueña de la casa limpia la misma cada vez que alguien se ducha… ¡aunque alguien se duche justo después! Increíble.

Precioso edificio de estilo gótico en Breda

Precioso edificio de estilo gótico en Breda

Por otro lado, en estos días he comprobado que casi todo el mundo entiende el inglés, lo que no signifiqua que lo hable, puedes hablarle a alguien en inglés y te puede contestar en holandés perfectamente, pero en inglés…. está complicada la cosa. Esto es, en mi opinión, gracias o por culpa de la tele, ya que todo lo que es extranjero que echan en la misma: películas, series, etc. está en versión original subtitulado. Claro, a lo largo de los años al final te quedas con la copla y lo entiendes, ¿pero eres capaz de hablarlo si no lo practicas? NO. A mi entender, está muy bien tener películas y series en versión original, es algo que culturiza y enriquece en muchos casos la televisión y la sociedad que la ve. Pero, ¿qué queréis que os diga? Yo no cambio ver una peli en español por nada del mundo, me encanta que se traduzca todo porque creo que el español es tan importante como el inglés y así no te pierdes detalle de nada… ¿os imagináis ver Super Detective en Hollywood en inglés -tal y como tiene que hablar en inglés Eddy Murphy- con solo diez años? Es un poco triste. Mucho más divertida en español. Además, la voz en español le pega, jeje.

Una de las cosas que más tristes me parecen de esta sociedad tan “civilizada” y “cívica” y “avanzada” y… todo lo que quieran contarnos es que, en muchos casos, todo esto es mentira. Esta sociedad lo que pasa es que no es feliz, ese es su principal problema. Debido al clima, que es la base de la tristeza común en la que vive toda Europa salvo algunos países privilegiados del sur del contienente, la gente hace su vida en el trabajo y en sus casas (bueno, también el súper). Por ello todo el mundo está obsesionado con los detalles en sus casas, que están cuidadas al máximo y tienen, como principal habitación, el salón, que es donde se reúnen con sus amigos y con la familia. No hay vida después del trabajo, si tal caso ir al gimnasio o a entrenar con el equipo, pero nada de quedar con amigos a tomar una cerveza, dar un paseo con tu pareja o sacar al perro. Principalmente porque no hay bares y pubs (ni siquiera como en Inglaterra), hace frío y humedad y todo está oscuro a las 5 de la tarde, y la gente no tiene perro en casa, supongo que por varias razones.

La calle o plaza principal de Breda, junto a la iglesia mayor

La calle o plaza principal de Breda, junto a la iglesia mayor

Esto es un tema muy triste, por llamarlo de alguna manera. Por poner un ejemplo, ayer estuve paseando por el centro de Den Bosh, una preciosa ciudad de unos 600.000 habitantes (un poco menos de lo que tiene Málaga), con calles peatonales preciosas, edificios de estilo gótico y renacentista encantadores, una catedral enorme e impresionante… bueno, el caso es que a las 6 de la tarde de un miércoles muy agradable, (no llovía y estábamos a unos 11 grados de temperatura), no había ni un alma por las calles, paseábamos sólos mi novia y yo. Es más, los que nos cruzábamos, que iban sin duda a casa del trabajo, nos miraban extrañados, como diciendo ¿qué haran estos dos paseando a esta hora?… No comment.

Y es que aquí se cena a las 6 de la tarde, sí sí, a las 6, y todo un festival de comida con  base en las patatas (producto nacional), y luego uno se queda en casa a ver la tele un rato (prime time a las ocho más o menos), y a dormir a las 10, que viene el lobo (los niños a las siete). Y pensaréis… es que se levantarán a las 5 de la mañana… pues no, bueno, a lo mejor los panaderos y los repartidores de prensa, pero la gente normal se levanta como en España, desde las 7.30 a las 9 más o menos de la mañana, vaya, ningún madrugón, ¿se pasan la vida durmiendo? Qué triste…

En cuanto al resto de comidas, el desayuno es normal, temprano, y luego el almuerzo es hipertemprano, de 11.30 a 13.00 como muy tarde (a la una del mediodía ya ves a los camareros comiendo, como cuando los ves en Málaga comiendo a las cinco o a las seis después de recoger todo… y todavía hay algún cliente con la copa…)  Total, creo que es algo a lo que no podré adaptarme. Además, les encanta comer caminando por la calle, todos los sitios son de llevar y no hay bares de menús como en España.

Me he enrollado demasiado, lo sé, aunque la verdad es que podría seguir escribiendo mucho tiempo sobre algunos temas como pisos, el supuesto civismo y el trabajo, pero lo haré en otra ocasión.

Publicado noviembre 6, 2008 por D.Ferrer en Holanda

Viajar por carretera a Holanda desde Málaga   Leave a comment

Tras muchos preparativos y cargar muy bien el coche, emprendí el viaje hacia Holanda por carretera, un largo trayecto de más de 2200 kilómetros cruzando toda España, Francia y finalmente Bélgica. Desde Málaga, la Costa del Sol, hasta el corazón del viejo continente, un cambio de paisaje radical que fue presentándose a medida que avanzada en dirección norte.

Tuve la mala suerte de pillar una ola de frío y lluvia, lo que hizo el viaje aún más interesante. La verdad es que no se lo recomiendo a nadie, fue toda una aventura. Por suerte iba bien acompañado y nos íbamos rotando en la conducción. Por supuesto, hicimos el viaje en varias jornadas, en concreto tres, haciendo noche en Cogollos (Burgos), y muy cerca de Tours (Francia).

La lluvia nos acompañó desdel el primer kilómetro, y apenas nos dió tregua en algunas partes de España. Además un viento frío del norte había llegado a la península justamente ese día, con lo cual bajaron mucho las temperaturas y había riesgo de nevadas… aunque por suerte no llegó a nevar en nuestro camino. Recorrimos toda Andalucía con mucho viento y lluvia, en Despeñaperros la lluvia nos dió algo de tregua y casi llegamos a Madrid en seco, aunque con mucho viento lateral. Rodeando Madrid por la M-50 comenzó de nuevo a llover, y además se hizo de noche muy pronto, todavía nos quedaban 300 kilómetros hasta llegar a nuestro hotel en Cogollos.

La temperatura fue bajando a medida que nos acercábamos al norte de España, no pasábamos de los 3 o 4 grados de temperatura. Finalmente llegamos a la provincia de Burgos (donde se fabrica el frío), y donde hicimos noche en el pueblo de Cogollos, donde, por cierto, no nos atendieron muy bien. Y allí pasamos una noche fría bajo cero en la que, por suerte, no nevó, aunque sí heló.

Por la mañana el coche estaba helado, aunque no tuvimos problema. En esa jornada debíamos recorrer más de 800 kilómetros, la misma distancia que el día anterior, hasta llegar a Tours. Desayunamos cerca de Burgos y desde ese momento la lluvia llegó de nuevo, parecía que el día no iba a ser mejor que el anterior. Temíamos nieve cerca de Vitoria y San Sebastián, y de hecho apareció, pero muy débilmente y sin cuajar, lo que nos permitió llegar hasta la frontera sin problemas en pocas horas. Una vez en Francia el tiempo cambio mucho y salió el sol, aunque seguía haciendo frío, pero el camino cambió radicalmente. Las autopistas en Francia son totalmente rectas y llanas, nada que ver con nuestra accidentada España, y sin lluvia el camino se convirtió en un camino de rosas.

Pasamos peaje tras peaje, desde Burgos a Vitoria y luego casi toda Francia, lo que nos costó un total de unos 85 euros aproximadamente para todo el camino cogiendo todos los peajes posibles. Pero mereció la pena, daba mucha seguridad ir por una carretera de tres carilles casi vacía y perfectamente asfaltada.

Esa noche llegamos a Tours, donde hicimos noche en un hotel de carretera algo mejor que el de Burgos. Y a la mañana siguiente amanció lloviendo y con mucho frío, aunque el tiempo no era malo del todo. Poco a poco en esa jornada recorrimos lo que nos quedaba de Francia, cruzando París con muchísimo tráfico y llegando a la frontera con Bélgica, que cruzamos en un abrir y cerrar de ojos. Una vez en Holanda todo fue más fácil. El último día recorrimos menos kilómetros, unos 650, pero la jornada fue tan larga como las anteriores por los atascos de París y la hora punta de salida en ciudades como Tilburg y Eindoven, que tuvimos que rodear para llegar a nuestro destino final: Heeswÿk, un pueblecito cercano a Den Bosh donde pasaré las próximas semanas en busca de un piso de alquiler en Breda o Tilburg.

Holanda es muy distinta a España, pero de eso hablaré en otro momento.

Publicado noviembre 2, 2008 por D.Ferrer en Viaje a Holanda

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