En el tiempo que llevo en Holanda me he dado cuenta de que hay mitos falsos que en España nos creemos de toda la vida y que no son ciertos. Son pequeñas cosas que nos creemos típicas de un lugar y hasta que llegamos a ese sitio no nos damos cuenta de que no son así, y algunas veces no solo eso, sino que es todo lo contrario. Holanda no es una excepción. Ahora voy a hacer una pequeña lista de “mitos” de Holanda y los Holandeses:
1. Los holandeses son directos para decir las cosas. Mentira, no son nada directos y nada claros, hay que saber leer entre líneas como con la gente en España, es más, si pueden, no te dicen lo que tengan que decirte, aunque se queden con las ganas. Luego lo sueltan por ahí para que te enteres por otras personas, eso sí. Lo que sí son es abruptos, y con eso me refiero a que son bruscos a la hora de decir las cosas. Cuando no tienen otro remedio, dicen las cosas de sopetón y “malamente”, como elefante en una cacharrería. Inteligencia emocional poca, por supuesto hablo generalizando, siempre hay excepciones. Por este hecho se han ganado la fama de directos y francos, algo para nada cierto. 
2. En Holanda hay molinos hasta en la sopa. Mentira. Los molinos hay que buscarlos para verlos, y puedes pasar una semana de vacaciones aquí sin cruzarte con uno. Eso sí, hay lugares donde hay montones agrupados, como Kinderdijk.
3. Holanda es un país plano y lleno de agua. Cierto, muy cierto. No hay montañas, no hay colinas, no hay cuestas, apenas hay por lo tanto curvas en las carreteras y hay agua por todas partes, es un país rico en ríos con gran caudal, que están dividos de forma que rieguen todo el país.
4. En Holanda llueve mucho. Mentira, totalmente. En Holanda llueve casi menos que en Málaga, estoy seguro que el nivel de precipitaciones es apenas un poco mayor que en Málaga (bueno, a lo mejor la comparación con esta ciudad es un poco exagerada). Pero vaya, que en el tiempo que llevo aquí, un año, lo que es llover… poco, eso sí, la humedad es constante desde el otoño hasta el principio del verano, una humedad que moja, una especie de siribiri constante, pero lo que es llover… pocas veces.
5. Los holandeses son altos, los altos juegan al baloncesto, los holandeses juegan al baloncesto. Mentira, este silogismo es lo más falso de todo. Los holandeses son altos en general, cierto, te puedes cruzar con tochos de 2,10 por la calle que son auténticos troncos de pies a cabeza, pero lo que jugar al baloncesto, más bien pocos y regular, y además, la mayoría de los que juegan son bajitos o normalitos.
6. Los holandeses son muy organizados. Cierto, una muestra de ello es que las agendas para el 2010 se están vendiendo desde hace un mes a montones en los supermercados, es como el que compra en España un jamón de pata negra por navidad, no falta cada año (al menos en mi casa). Aquí no falta, para cada persona, una agenda. Es importante organizarse la vida con meses de antelación. Y lo peor de todo es que si tú no lo haces, estás fuera de todo: de periodos de vacaciones normales aquí, de los días buenos de primavera, de quedar con amigos, cumpleaños… 
7. En Holanda hay más bicis que personas. Cierto, o eso creo, porque no me he parado a contarlas. Hay bicis “a porrillo”, montones, por todos los rincones, en todas las farolas. Cientos en el centro de las ciudades, cientos en las estaciones de tren, miles por las calles de Amsterdam, en los canales (en el fondo del agua también)…
Bueno, por el momento voy a dejarlo aquí, aunque es posible que me deje alguno… ¿Algún comentario?